Las cajas del gobierno para ayudar a las personas con más necesidades durante esta crisis están en una bodega privada en la carretera. Almacenadas, guardadas, escondidas, es difícil precisar. ¿Por qué ahí y no en dependencias municipales? Nadie sabe. Al cierre de esta columna aún no se reparten. ¿Cuántas son? Depende de la declaración que se lea. El número cambia como si fuera el chiste del Bombo Fica. Entre más avanza la polémica, menos son las cajas por repartir.
En el concejo municipal que transparenta la situación, la pregunta sobre las cajas la hace el concejal/candidato Renato Aichele. El mismo tema lo tiene entre sus puntos varios de esa sesión el concejal/candidato Luis Becerra. De hecho, Luis Becerra critica durante el concejo que Renato Aichele se adelante con la pregunta sobre las cajas y su distribución, porque él quería hacer el punto. Las cajas llevan más de un mes en una bodega privada. La discusión por quien es el primero en llegar tarde tiene aliento electoral.
Ante el escándalo de magnitud nacional, el gobierno regional se desarma en explicaciones. Precisa etapas, protocolos, coordinaciones, desliza culpas, intentando matizar el hecho evidente de que no tenían idea de qué pasaba con las cajas. Las explicaciones son inútiles y sólo esparcen. Ni una palabra cambia el hecho de que parte de la comida aún no se reparte y ellos debían coordinar la entrega con el municipio, así como los concejales debían fiscalizar al alcalde en el proceso.
La defensa del alcalde sobre el manejo de las cajas ha sido patética. Más allá de sus palabras, hay que destacar lo injusto que es con la verdad el hecho de que los recursos de todos los vecinos se usen para financiar las entrevistas tendenciosas realizadas en radio Gratíssima. Es una vergüenza. Si esto pasara en Santiago sería un escándalo. Pero en regiones, da lo mismo. Horas y horas de entrevista sin ningún rigor profesional, vulgarmente orientadas a favorecer al entrevistado. Se pervierte el rol social de la radio y se afecta seriamente la democracia local. Cuando son los políticos quienes controlan los medios, se corrompen los medios y se afecta la verdad. Por ejemplo, el domingo el alcalde dijo en la radio que Puerto Varas tiene la más exitosa entrega de canastas de todo Chile. Ni una contra pregunta ante tan magnífica declaración, saturada de contrastes. Cuando terminó la entrevista, pusieron la canción de John Lennon, Imagine, en su versión en español. Así es, John.
Más allá de esta arbitrariedad, diga lo que diga o deje de decir el alcalde, él no es el único responsable. Si las cajas llevan más de un mes en una bodega privada sin que nadie lo sepa, quiere decir que la coordinación y la fiscalización están fallando.
Independiente de las simpatías que cada uno puede sentir por sus representantes y potenciales candidatos, lo cierto es que entre ellos no trabajan en equipo, salvo que sea de conveniencia a fines electorales, mientras, la solidaridad, además de necesaria, parece un activo de campaña. Un ejemplo concreto: El 28 de septiembre se publica un video en Facebook donde el concejal/candidato Renato Aichele va a repartir “colaciones” junto a la Seremi de Gobierno Ingrid Schettino. La imagen refleja una actitud Franciscana, mientras, la realidad evidencia días después que la comida que entrega el gobierno espera en bodegas San Francisco, sin que nadie lo sepa.
¿En qué estamos? ¿Cuál es el rol del concejal? ¿Cuál es el rol del gobierno regional? ¿Coordinar y fiscalizar o hacer videos particulares para Facebook? ¿Ayudar, ganar las elecciones, cumplir con el cargo? ¿De todo un poco?
La gama de los grises tiene muchos matices. El servicio público obliga tener contacto con la comunidad, cierto, pero estos videos son sinceramente electorales. Además, destacan con interés particular gestas independientes, mientras, la unión en la emergencia, las alianzas profundas a nivel público y privado, esperan. La entrega por parte del municipio de las cajas de alimentos del gobierno ha sido deficiente, como deficiente fue la coordinación del gobierno regional y deficiente la fiscalización tardía de los concejales, al menos en los resultados. ¿Alguien pedirá disculpas? Lo dudo, en tiempos electorales los héroes no suelen perder el tiempo en ser humildes. Imagine, como John.
Por Pablo Hübner