Opinión

[OPINIÓN] Ciberbullying: lo que se postea permanece en el tiempo

El Heraldo Austral

El confinamiento ha potenciado el manejo de celulares y las relaciones online. El actuar de los padres, la información y el buen uso de la tecnología pueden dar la batalla al ciberbullying.

Lo que hace décadas parecía una amenaza sin fundamentos, hoy es una realidad. La masificación del uso de las tecnologías no sólo abrió un mundo de posibilidades para conectarse al mundo, sino que cimentó una peligrosa línea de abuso y violencia contra sus usuarios.

¿Cuándo hablamos de Ciberbullying? Virna Gutiérrez, secretaria académica de la Facultad de Ingeniería y Tecnología de la Universidad San Sebastián, advierte que aún hay vacíos al momento de definir el concepto. “En el bullying tradicional, para que una situación sea considerada como tal, deben darse al menos las siguientes condiciones: asimetría de poder, reiteración en el tiempo, intención de daño y un espacio físico determinado. En el ciberbullying varias de estas características se desdibujan”, comenta.

Sin embargo, esta amenaza presenta condiciones particulares. “El anonimato, donde la víctima desconoce la identidad del agresor; ocurre a través de medios electrónicos (computadores, teléfonos móviles, internet y otros dispositivos electrónicos) y la frecuencia de repetición no es tan directa, ya que un acto de ciberbullying puede provocar un efecto de “bola de nieve”. Un posteo, por ejemplo, es replicado por otros individuos que no son el agresor, generando así una ola mayor de agresiones”, explica Gutiérrez.

¿Cómo prevenir el Ciberbullying?

A juicio de la académica, en la lucha contra el acoso online debe haber un trabajo en conjunto entre los establecimientos educacionales, la familia y las entidades externas (servicios de apoyo locales) “Lo más importante es educarse en medidas de autoprotección en el uso de las TIC y de las redes sociales junto con sus posibles riesgos. Entender que lo que se postea una vez permanece en el tiempo”, detalla. 

“Si se es víctima de ciberbullying, lo que se aconseja es no responder a las agresiones ni tomar represalias, ya que es posible que el agresor desista al comprobar que su agresión no tiene efecto y responder con agresiones puede agravar el problema. Además, se debe bloquear a quien los está atacando e informarle a algún adulto en el que los menores confíen. No deben borrar los mensajes, ya que es evidencia ante una posible denuncia”, concluye la docente.

Algunas recomendaciones para los padres

  • Establecer puntos permitidos de conexión a Internet y controlar tiempo de conexión de sus hijos.
  • Educar sobre contenidos no aptos para la edad.
  • Prestar atención a cualquier cambio que detecte en su hijo. Tratar de buscar qué está generando ese cambio/emoción.
  • Crear un clima de confianza, donde el menor pueda expresar lo que le pasa y no sienta temor de la reacción del adulto.
  • Aprender las tecnologías digitales por las cuales niños y jóvenes se comunica.