• 22 de Octubre

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[OPINIÓN] La supuesta solución de movilidad pública

Heinz T. Köberl.

Estudiante IV° Deutsche Schule Pto. Varas

Sra. Directora:
 
Resulta sorprendente (por no decir indignante) la contradicción y falta de coherencia de las autoridades que impulsaron la inauguración de la ruta ferroviaria Llanquihue a Puerto Montt. ¿Acaso desconocen el modelo de tren que se ha implementado? Es un TLD-503 a diésel, estamos hablando de un vehículo de los años 80, obsoleto y descontinuado, que no representa ningún avance tecnológico real, más allá de un moderno tótem de pago digital.

Lo más paradójico es que quienes hoy celebran este proyecto son los mismos que abogan por las “energías limpias” y que, con vehemencia, han exigido la llegada de buses eléctricos en Puerto Varas, en nombre del medio ambiente. Sin embargo, cuando se trata del tren, no aplican el mismo criterio. ¿Dónde quedó su supuesta preocupación ecológica?

El tren en cuestión no solo opera con combustible fósil, sino que, además, tras su remodelación, se estima que tendrá una vida útil de apenas cinco a siete años. ¿Es eso una inversión inteligente? ¿O más bien negligente? Más de 7 mil millones de pesos fueron destinados a un sistema de transporte que, por sus propias características, contradice el discurso ambientalista que estas mismas autoridades han promovido con tanto énfasis.

Además, en los buses eléctricos en total se han gastado más de 16 mil millones de pesos en esta iniciativa, recursos que perfectamente podrían haberse redirigido hacia necesidades urgentes, como el fortalecimiento del sistema de salud o la mejora del sistema educacional que enfrentan serias carencias económicas.

No se trata de estar en contra del transporte ferroviario, sino de cuestionar la falta de visión y consistencia en la toma de decisiones públicas. Promover “energías limpias” no puede ser un eslogan vacío mientras se impulsa, con entusiasmo, la vuelta de un tren que para ellos debiese ser contaminante, que en realidad parece más un museo sobre ruedas que una verdadera solución de movilidad y transporte del siglo XXI. 

En total, sumando los fondos destinados a la supuesta solución de transporte, serían 23 mil millones de pesos, que bien usados tales recursos podrían, sin duda, mejorar la calidad de vida de muchos ciudadanos.