• 27 de Octubre

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Revelando el mal: la tríada oscura del liderazgo

Dr. Franco Lotito Catino

Profesor del MBA de la UACh


Las investigaciones acerca del liderazgo se han centrado, generalmente, en las formas idealizadas del ejercicio del “buen liderazgo”, tales como el liderazgo de tipo transformacional, carismático, auténtico, etc., estilos que, por cierto, nos gustaría encontrar en todas aquellas personas que dirigen empresas, instituciones públicas e, incluso, países, algo que, lamentablemente, no siempre sucede.

Se ha sido negligente en estudiar los aspectos antagónicos del liderazgo, a saber, su lado más oscuro, tóxico y violento, donde las jefaturas utilizan sus posiciones de poder para abusar y maltratar a sus colaboradores, dando lo mismo, si se trata de empresas públicas o privadas, productivas o de servicio. Diversos estudios acerca de los rasgos de personalidad de estos individuos revelan que debido al gran deseo de obtener poder y el carácter dominante que muestran, una gran variedad de individuos con personalidades de la llamada “tríada oscura” –narcisistas, maquiavélicos y psicópatas– se ecuentran en altas posiciones de liderazgo y poder.

En rigor, el liderazgo oscuro refleja de manera muy precisa una parte relevante de la realidad que resulta de la combinación de la tríada oscura de la personalidad y su directa vinculación con el ejercicio del liderazgo bajo sus formas más negativas y reprochables, tales como las ya señaladas: narcisista, maquiavélica y psicopática.

No obstante que los líderes oscuros pueden ser egoístas, explotadores y tóxicos, también pueden ser efectivos, tal como aquellas personas que ejercen un liderazgo positivo y pro social. La diferencia entre unos y otros radica en el grave daño físico y emocional que provocan en sus colaboradores, el alto nivel de temor que infunden y el pésimo clima laboral que generan, lo que lleva a que mucha gente talentosa abandone las empresas y busque ambientes laborales donde primen el respeto a la dignidad de las personas y el buen trato.

Entender la naturaleza del “mal” o el  hecho de ser un “sujeto malvado”, representa un gran desafío para la ciencia, es por ello, que un enfoque muy productivo ha sido estudiar los rasgos de personalidad de la gente, agrupando a tres personalidades antisociales reconocidas como la tríada oscura: el maquiavelismo, narcisismo y psicopatía. Quienes acuñaron el concepto “tríada oscura” fueron Delroy Paulhus y Kevin Williams con el fin de describir tres constelaciones aversivas de ciertos rasgos de personalidad y que están asociadas con la provocación de un daño significativo a terceros, así como la explotación y el abuso de los demás. De acuerdo con Paulhus y Williams esta tríada del mal incluía al:

  1. Maquiavelismo: caracterizado por la manipulación, explotación de las personas y el resguardo del interés propio, bajo la forma de un actuar dominado por una agenda oculta que sólo conoce el sujeto maquiavélico.
  2. Narcisismo: con la presencia de grandiosidad, marcado egoísmo y una profunda falta de respeto y empatía hacia las demás personas.
  3. Psicopatía: presencia de una conducta antisocial y descontrolada; insensibilidad ante el dolor ajeno y falta absoluta de remordimiento por sus actos y fechorías.

Digamos, finalmente, que todas las personalidades de la tríada oscura se caracterizan por un avance personal con carácter despiadado, con capacidad para explotar comportamientos cooperativos de la mayoría de las personas, al mismo tiempo que estos sujetos “eliminan del todo la necesidad evolucionada de corresponder a otros con conductas positivas recíprocas” en directa relación con aquello que estos sujetos reciben.