Por si tenía dudas sobre la importancia de cotizar antes de comprar, el sondeo de precios de medicamentos realizado por SERNAC a mediados del 2022, evidenció que comparar no sólo es importante, sino fundamental, pues las diferencias pueden ser abismantes.
Por ejemplo, el medicamento para la hipertensión, Losartán, se encontró en esa época a $1.170 en la Farmacia del Dr Simi en formato bioequivalente y a $26.799 bajo el nombre de Cozaar del laboratorio MSD en farmacia Salcobrand.
Estas variaciones también se dieron entre bioequivalentes, ya que mientras el Losartán del laboratorio Lafi estaba a $1.170 en una farmacia, otro bioequivalente de nombre Aratán, de laboratorio Andrómaco, costaba $24.099 en Salcobrand.
El sondeo consideró los tres tipos de medicamentos existentes, esto es, referentes u originales, los bioequivalentes de marca y los bioequivalentes genéricos.
Recordemos que un medicamento bioequivalente es aquel que el Instituto de Salud Pública (ISP) ha establecido que contiene el mismo principio activo y puede utilizarse para el tratamiento de la misma enfermedad que el medicamento referente, sin verse afectados sus resultados esperados.
Pero la diferencia no sólo es entre tipo de producto, porque al comparar entre dos medicamentos idénticos, SERNAC detectó diferencias de más de 7 mil pesos entre dos cadenas farmacéuticas.
Si bien no todas las comunas de la Región de los Lagos cuentan con una diversidad de farmacias, en muchas ciudades hay al menos dos establecimientos que no se encuentran a gran distancia uno de otro. Por ello, cotizar es un tema de costumbre que se puede aprender y aplicar. Es más, según la farmacia, también se puede comparar a través de los sitios web, de manera que tenga una referencia antes de pagar.
Recuerde que la Ley del Consumidor establece que las empresas deben ser profesionales y, por ende, las farmacias deben entregar toda la información a los consumidores respecto de los medicamentos que disponen. Lamentablemente, a veces los consumidores preguntan por un remedio bioequivalente y los dependientes ofrecen el bioequivalente de marca y no el bioequivalente genérico más económico disponible, lo que los obliga a gastar más dinero, en un contexto donde cada peso importa. Por eso, ante la duda, puede pedir la orientación del químico farmacéutico.
Como SERNAC seguiremos monitoreando este mercado, exigiendo a las farmacias que entreguen información, así como que dispongan de los medicamentos bioequivalentes permitiendo a los consumidores ejercer su derecho a elegir.