Opinión

[OPINIÓN] Reciclar, ¿Reciclar? y cómo/dónde reciclar

El Heraldo Austral

El 17 de mayo se celebra el Día Mundial del Reciclaje, y es fundamental el fomento al hábito de reciclar en todas las edades, donde la educación es la mejor estrategia para infundir el respeto e importancia hacia el cuidado del planeta y a entender que medio ambiente no es un concepto aislado de los seres humanos, sino todo lo contrario: TODAS Y TODOS SOMOS PARTE DEL MEDIO AMBIENTE.

En este mismo sentido, frecuentes son los llamados por parte de nuestras autoridades públicas; de entidades privadas y académicas en separar residuos, aprovecharlos y disminuir los impactos sobre el medio ambiente, así como la saturación de sitios de disposición final Hace un par de semanas, desde el ministerio de Medio Ambiente se indicaba que, en una gestión adecuada de residuos, solo debiese llegar a vertederos y rellenos sanitarios cerca del 14% del total, lo que significaría desaturación importante en este tipo de sitios. Sin embargo, la realidad dista mucho del discurso de la correcta e ideal gestión que se propone. Esto, principalmente por la escasez y en algunos casos inexistencia de sitios de separación y reciclaje de distintos tipos de residuos.

Desde la operación de puntos verdes, puntos limpios y depósitos con reembolso, se hace cada vez más frecuente el reclamo generalizado del uso inadecuado de estos dispositivos; y es que todo sistema de gestión ambiental requiere de programas efectivos de concientización y educación ambiental para que, justamente, los usuarios realmente sepan no solo de la existencia sino también del correcto y esperado modo de operación de los mismos.

Por otra parte, si no existe claridad del destino final de estos materiales una vez que son depositados, la incertidumbre culmina con una especie de desinterés o desconfianza hacia la verdadera eficacia de estas instalaciones; y es que lamentablemente, no todos los sitios de recepción de residuo y reciclaje terminan con el reciclaje de lo recopilado. ¿Por qué?, falta de industrias interesadas en reciclar o de voluntad política para desarrollar e impulsar este tipo de actividad; falta de educación o intención de realizarlo. Sea cual sea el motivo, es una realidad que nuestro contexto en materia de reciclaje aún se queda demasiado en el discurso, y poco en programas efectivos que desarrollen, institucionalicen e instauren este manejo y gestión de manera eficaz y sustentable.

Desde la promulgación de la ley REP el año 2016 se reconoce de manera formal la importante labor que desarrollan recicladoras y recicladores base, lo cual es un acierto y justicia en quienes durante años vivieron en el anonimato y bajo las sombras de prejuicios y tratos indignos; expuestos a enfermedades y condiciones muchas veces insostenibles. Así como también los recolectores de basura quienes se han preocupado durante años de recolectar desechos sólidos de calles y poblaciones; en zonas rurales y urbanas, expuestos a flujos vehiculares altos, temperaturas extremas, lluvias y heladas, y cuya labor está lejos de ser reconocida pública e individualmente como una de las más relevantes de la sociedad. Enfermedades como tétanos, leptospirosis ocular, y daños cortopunzantes son solo algunos de los riesgos a los que se exponen a diario y que, en cierto modo se podría reducir con proporcionar adecuadas condiciones laborales, así como una gestión de residuos adecuada y que disminuya dichos riesgos.

Y aquí, volvemos a la pregunta de inicio: ¿dónde reciclar?, ¿cómo reciclar? y ¿por qué reciclar?

Seguramente el llamado a hacernos cargo de nuestros desechos, de disponerlos adecuadamente y de mejorar nuestra conducta de consumo seguirá sonando con fuerza de nuestras autoridades y privadas; y no está mal que así sea. Pero desde la vereda de en frente y respetuosamente, solicito que ese mismo discurso y llamado venga acompañado de una propuesta responsable y un programa adecuado que disminuya la incertidumbre y que sea consecuente con el fin último que es el cuidado de nuestro planeta.

¿Es necesario reciclar? ¡Es Vital! hacerlo. Pero solo se logrará si existe el dónde y el cómo hacerlo.

Por: Diego Reyes, Director de la Escuela de Ingeniería Ambiental, Universidad Austral de Chile, Sede Puerto Montt.