• 27 de Octubre

Sugeridos:


El proceso electoral en este año de maratón de elecciones y consultas avanza firme y decidido. Cada una de las instancias electorales se ha desarrollado con completa calma. La Convención Constitucional ha iniciado su trabajo, formando el reglamento necesario para poder discutir y decidir sobre los temas de fondo. Se han instalado los gobernadores regionales y se han distribuido las funciones con los delegados presidenciales, dando paso a una relación novedosa y compleja. Se han iniciado nuevos gobiernos municipales y renovado alianzas entre municipios. La elección presidencial, parlamentaria y de consejeros regionales casi tiene definida la papeleta para la elección del 21 de noviembre. El proceso se desarrolla con tranquilidad, más allá de las polémicas y debates que marcan estos hitos históricos.

Durante los meses que vienen muy probablemente se entrará a los temas de fondo. Entre las temáticas probables estará la distribución del poder, la participación, la representación, junto a las palabras presidencialismo, centralismo y la importancia de las localidades. Estos debates se darán tanto en el marco del trabajo de la Convención Constitucional como en el relato del debate presidencial y parlamentario, conjunto al ejercicio de los nuevos procesos políticos de los municipios, los gobernadores regionales, los delegados presidenciales y los seremis, entre los que llegan y los que siguen.

En estos debates los municipios tienen un rol fundamental. La organización por parte de la Asociación Chilena de Municipalidades de la consulta nacional en diciembre 2019 sobre Constitución, rol de municipios y otras temáticas, daba cuenta de un liderazgo que en ese momento otras formas de organización habían perdido y no lograban encontrar. No es casual el hecho de que muchas elecciones presidenciales en Chile cuenten con candidatos que han sido alcaldes, al menos en sus procesos de primarias. Los municipios en Chile tienen una fuerza pública que otras organizaciones han perdido producto del centralismo, el presidencialismo y el partidismo exacerbado, incluso, hasta las independencias instrumentales.

No obstante, los municipios en Chile también han sido objeto de dudas y críticas. El año 2015, cuando se emite el informe de la Comisión Engel sobre corrupción en Chile, hay un lugar especial dedicado a las municipalidades. La experiencia local del pasado reciente en esto tiene harto que decir. Viajes inútiles y costosos, licitaciones deficientes, boletas de garantía que cuesta cobrar, judicializaciones eternas, contratos de servicios evitables, amiguismo, patronaje, fragmentaciones para eludir votaciones del concejo, entre otros despliegues.

El fin del famoso Daem en Puerto Varas es reactivo a problemas serios que no se olvidan. Hace unos años, ni tan cerca ni tan lejos, Puerto Varas tuvo manifestaciones mayores, con las calles tomadas y apoderados clamando con justicia por la tan mencionada calidad en la educación. En ese entonces, más que un debate sobre modernas estrategias pedagógicas, pasaba por tener baños limpios, salas secas, leña para calefacción y sanitización para el tema de las ratas. Más que un tema de gestión, un tema de respeto.

La transición desde la desconfianza a la confianza es un camino complejo, sin garantías de éxito, pero que puede resultar. El relato electoral y el inicio de nuevos gobiernos locales va construyendo evidencias que sirven en su conjunto. El proceso de participación formal y vinculante que emprende el actual gobierno municipal sirve como camino y también como antecedente para el debate nacional. Esta condición, más que un peso adicional a la responsabilidad adquirida ,es una oportunidad para posicionar a la comuna en el liderazgo por la renovada calidad cívica: en el aprendizaje de su pasado, en el realismo de su presente, en el justo sueño por su mejor futuro.

Por: Pablo Hübner