Opinión

[OPINIÓN] "Crecimiento urbano y rural" por Pablo Hübner

El Heraldo Austral

El debate de las parcelaciones es muy complejo. A su modo, se trata de la manera en que se habita en el territorio y cómo esa manera va cambiando en el tiempo. Como suele ser, la legislación va quedando obsoleta y la regulación se ve reducida a la capacidad del sistema de reaccionar frente a la velocidad de los cambios. La fiscalización busca, en la legislación deficiente, caminos de contención, mientras solicita velocidad en conseguir las modificaciones regulatorias necesarias para otorgar a todos, más allá de si se sienten beneficiados o perjudicados, claridad plena en las normas establecidas.

La crisis climática, la pandemia, la validación del teletrabajo, el estallido social, han generado un proceso migratorio inédito. Miles de familias han decidido dejar las grandes ciudades para vivir en torno a localidades más pequeñas, como es el caso de Puerto Varas. Si antes las grandes ciudades convocaban todas las oportunidades, hoy las comunas, pequeñas en lo urbano y amplias en lo rural, parecen ofrecer esa nueva vida, segura, familiar, tranquila, rodeada de naturaleza, y con acceso a diversas comodidades, atractivos y servicios. El plan de la parcela también lo buscan quienes viven hace años en la comuna.

Esta nueva realidad en la forma de habitar y su masificación ha generado un cambio en el mercado. La vocación agrícola de las zonas rurales adquiere un afán derechamente residencial, sin necesariamente existir un interés de cultivo o manejo de animales. A veces se trata de mantener parcialmente el lugar, otras de transformarlo, dependiendo de la voluntad del particular y las normas establecidas de manera autónoma en los acuerdos internos entre propietarios.

Los problemas de la masificación de las parcelaciones son conocidos. Fragmentación ecológica, polos de desarrollo residencial fuera de la planificación central, sobrecarga de accesos urbanos y rutas rurales, problemas por impacto de perros, defaunación generalizada, limitación del agua disponible, manejo de trama sanitaria deficiente, sobre demanda de diversos servicios, reducción del territorio cultivable, delegación de responsabilidades de privados al municipio ante las deficiencias de algunos proyectos entregados, y se podría mencionar todavía más.

Los distintos proyectos de condominios que agrupan parcelas, más allá de sus propios resguardos y notorias diferencias de calidad, han caído en una misma gran categoría. El problema más que la parcela como unidad, o el proyecto específico, parece ser el impacto del conjunto, tal como el problema no es el auto, es la suma de autos. El crecimiento explosivo de proyectos disponibles advierte el llamado colapso, despertando la adormilada necesidad de contener, mediante congelamientos si es necesario, la proliferación residencial en zonas rurales sin regulación formal, como un plano regulador adecuado a los tiempos, o una normativa preparada para esta nueva forma de habitar el territorio, que antes no estaba tan radicalmente popularizada. Básicamente, nuevas reglas para un nuevo escenario.

El crecimiento de Puerto Varas es una realidad. A la cantidad de parcelas, se suman los departamentos, que pronto ya se ven ocupados. Los arriendos y las ventas por las nubes. Los terrenos para soluciones habitacionales parecen ser los más postergados, desplazando a vecinos que desde hace años habitan la comuna. Entonces qué: ¿Más parcelas, más edificios, más calles, más casas en terrenos más pequeños, más extensión de radio urbano, otros radios urbanos y más extendidos a lo largo de la comuna?

La residencia, urbano y rural, más allá de su compleja relación y nueva realidad, no se puede desacoplar del movimiento, sobre todo entre las localidades del lago Llanquihue y la capital regional. El tren, la electromovilidad, el transporte público moderno, la semaforización inteligente, se anuncia, pero los avances aún no se ven. ¿Puede la comuna tener planes intercomunales estratégicos de conectividad sin tener un plan comunal completo? ¿Cuándo se integra Nueva Braunau y Ensenada a la propuesta de nuevo plano regulador? ¿Cómo debería crecer Puerto Varas, considerando tanto su identidad como su nueva realidad? ¿Cuál es el plan?

La situación es tan compleja como la responsabilidad es compartida. Los municipios como Puerto Varas no están preparados para absorber el proceso de descentralización que vive el país. La necesidad de una mirada general, realista y clara, es más importante que la interpretación de normativas obsoletas, que son las mismas que a su modo, han permitido lo que ahora se critica.

Por: Pablo Hübner