• 20 de Octubre

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[OPINIÓN] La caja

Por: Pablo Hübner


La idea de trabajar de manera colaborativa, además de una voluntad, es una necesidad. Nadie vive solo. Puerto Varas tiene desafíos que requieren recursos, así como articulación y orden. Todo esto parece estar presente bajo el nombre de “alianzas internacionales”. Una transferencia de oportunidades, aprendizaje y proyección. Una puerta que se abre con particular fuerza, justo cuando pensar fuera de la caja es también para no pensar más en lo que pasa al interior de la caja.

El escenario es desolador. El anuncio político permanente tiene recursos económicos limitados. Las promesas cumplidas conversan con las promesas rotas. Los afectos, los rencores, los cambios en los equipos y en los presupuestos marcan el camino. La confianza busca el cálculo sin estimar la empatía, siempre tan expuesta. En concreto, más allá del fierro y el cemento, la transferencia de poder depende de la siguiente transferencia. La confianza se aferra a la relación entre los dichos y los hechos. Ante la ausencia de coincidencia, sobran las explicaciones, los anuncios, las postergaciones, y los nuevos anuncios.

Al interior de la caja está el gobierno regional y la delegación presidencial. Una relación permanente en base a declaraciones en comunicados de prensa y videos en instagram, pero no por eso suficiente para resolver los problemas prioritarios de los vecinos. El interés de colaborar existe, pero también existe el cambio de planes y/o cambio de presupuesto. Los ejemplos sobran. La buena voluntad y el lamentable error comulgan en la misma fila. Las herencias de continuidad y de cambio son el legado, el principio, el fin.

El municipio fue parte de la iniciativa Pacto los Lagos, por una región sostenible e inclusiva. El alcalde puso su firma en un enorme muro que representa el compromiso luego de más de 100 mesas de diálogo. Fotos para la prensa, declaraciones, titulares. Juntos y juntas. Horas de trabajo, tiempo compartido. Todos y todas. Aplausos. Épica. Cuadernos de regalo para los asistentes. Todos con tapas duras. Eran más de 200 compromisos. Al igual que con el cuaderno, las hojas estaban en blanco. El programa ya no existe. Del pacto, al impacto, al vacío. No sólo quedan las horas derramadas, sino que se afecta la credibilidad de quienes participan. Luego, deberían venir las exigencias, que se honren los compromisos. ¿Qué compromisos? La sensación de que las cosas son así, estructuran un silencio incómodo y sustentable hacia un olvido improbable.

Con los buses eléctricos fue aún más bochornoso. La noticia de que la iniciativa histórica para la comuna perdía su financiamiento fue declarada como una sorpresa por parte de la autoridad de Puerto Varas. Esa misma semana, días antes, el alcalde mostraba los buses que no llegarán desde un viaje a Santiago en redes sociales. Mientras, los paraderos nuevos tendrán que esperar a los buses nuevos, sin saber cuándo pasarán. Este no era un tema para sorpresas, la postergación suma décadas. Choque a la confianza. Incertidumbre otra vez. Las palabras quedan sometidas ante los hechos. Los vidrios se empañan. La decepción no siempre reconoce la culpa.

Luego, en lo pequeño, pero también postergado. El semáforo de Línea Nueva. Anuncio tras anuncio, peligro tras peligro, parece ser que encuentra solución definitiva con el autofinanciamiento. Buscar soluciones con otros involucrados es un viaje largo, casi tan largo como el proceso de licitación y ejecución de obras de la Ruta 5 Sur, con sus respectivos nuevos accesos a la ciudad.

Para el caso de la promoción turística local, el municipio decide invertir en su propia campaña de posicionamiento de destino. Cuesta creer que es porque la relación con Sernatur, el gobierno regional, nacional, o con los otros alcaldes que integran la asociación de municipios de la cuenca del lago Llanquihue, pasa por su mejor momento, el más lúcido y estratégico. Este tema es particularmente sensible, considerando que el encadenamiento productivo del turismo sufrió hace pocos años la peor crisis de su historia con la pandemia.

El dicho dice: para llegar rápido, ir solo, para llegar lejos, ir en equipo. La búsqueda de alianzas a nivel internacional es una idea interesante, no sólo para conseguir recursos adicionales, sino que simplemente únicos. Las alianzas internacionales evidencian una respuesta ante un sistema de representación regional que no está funcionando del todo. Recuerda el triste hecho de que las sillas musicales no son ni una fiesta cuando quien pone la música es quien no tiene donde sentarse. En un mundo que se debate entre globalistas y patriotas, antropocentristas y ecocentristas, hijo o nieto de una ideología del siglo anterior,  este tipo de relaciones en formato alianza internacional responde a otro tipo de naturaleza: tienen más hambre por precariedad que por ambición. Se necesita plata, se necesita avanzar, se necesita confianza. Se necesita articulación, se necesita institucionalidad. Se necesita que se cumplan los anuncios en tiempo y forma. El esfuerzo de alianzas internacionales tiene rostro de divorcio, pero viviendo en la misma casa. Lo que no se pueda hacer solo se hará junto a las nuevas alianzas. El poder en las regiones parece estar más lejos que cerca del país.