En julio de 2021 tuve la oportunidad de entrevistar a los 4 alcaldes de la cuenca del lago Llanquihue en el marco del programa “La entrevista de la semana”, transmitido en vivo por El Heraldo Austral. En aquel entonces, se mencionaba la intención de buscar una mirada conjunta de la cuenca, enfrentando sus desafíos y aprovechando sus oportunidades.
Más de 5 años después, en el concejo municipal de esta semana, agosto del año 2026, el alcalde de Puerto Varas se declara preocupado. Dice que la asociación no está funcionando y que se están perdiendo oportunidades. El hecho de que se reconozca que la asociación de la cuenca no está funcionando es una declaración grave. El municipio de Puerto Varas es integrante de la asociación, la ha promovido, ha invertido tiempo y recursos. El problema que sufre la asociación afecta a todos los vecinos de la comuna. Se pierden oportunidades, justo en un contexto en que la economía nacional y regional grita la necesidad de reactivación.
Una comuna que aspira a ser líder y referente merece conducir procesos de entendimiento con las otras comunas que generen resultados, más que explicaciones de por qué no han resultado. Como suele ser a la hora de los conflictos, de quién es la culpa no soluciona los problemas. Si Puerto Varas considera que la asociación no está funcionando, también corresponde preguntarse cuál ha sido su responsabilidad como uno de sus integrantes. Esto es como el chofer que choca la micro y luego se dirige a los pasajeros para decir que está indignado por el choque. La delegación de responsabilidad se puede entender, pero no se puede aceptar, porque sería reconocer la pérdida de control y de liderazgo de una de las principales comunas de la cuenca.
¿Qué estrategia puede ofrecer una asociación que cuenta con uno de sus integrantes declarando que la asociación no funciona porque no cuenta con la unión suficiente? ¿Qué sentido tiene reunirse con otros actores si entre ellos no existe entendimiento? ¿Quién está fiscalizando el trabajo de la asociación y el respectivo uso de fondos públicos? La pérdida de coherencia y de acuerdo es también la pérdida de confianza, en un momento que se requieren más certezas que dudas.
La cuenca del lago tiene desafíos y oportunidades fundamentales para potenciar el turismo, el medio ambiente, la conectividad, entre otros. Pero, la realidad acusa problemas. No funcionó el Destino Creativo Cuenca del lago Llanquihue, luego de una inversión millonaria, no funcionó el Pacto Los Lagos, al menos no como se había comprometido, con firmas gigantes y fotos en un gran muro blanco, que además incorporó la entrega de cuadernos vacíos con tapa dura y gruesa para los asistentes. Hoy son formas de asociatividad que se diluyen en el olvido, o se transforman en otra cosa. Tanto es así que se ha creado hace pocas semanas la Corporación Municipal de Promoción Turística Destino Puerto Varas, para posicionar la comuna, ante el fracaso de la articulación con otros actores. Una manera de decir que no quedó otra opción. Puertas que se cierran entre los puertos, al menos por el momento.
El caso de la conectividad es otro punto pendiente. La conexión entre Llanquihue y Puerto Varas es un misterio que aumenta su incertidumbre ante cada nueva iniciativa. Ni hablar de los planes intercomunales de la cuenca, la política de fortalecimiento del transporte público, la recuperación de la navegación del lago, la solución definitiva a la contaminación de la bahía del lago en zonas urbanas, solo por mencionar algunos de los tantos temas pendientes.
La realidad de la cuenca hoy parece sometida a una competencia permanente que se disputa entre las redes sociales y la prensa por definir quién logra primero el humedal artificial, quién hace la mejor competencia deportiva, quién resuelve mejor el problema de seguridad, quien hace el mejor operativo de salud, quien esteriliza más perros. La integración se ha confundido con la competencia, que para el caso, es un reflejo de la distancia.
Para una organización financiada con recursos públicos, como la Asociación de la Cuenca del lago Llanquihue, la información sobre estatutos, actas, memorias anuales, ejecución presupuestaria y acuerdos, debiera ser fácilmente accesible. Pero, para la comunidad no es sencillo acceder al trabajo de la asociación.
La Asociación de la Cuenca del lago Llanquihue parece condicionada a los representantes del momento. Las orillas del lago representan una distancia que olvida que son parte del mismo lago, la misma región, y una historia que los une. Si la asociación ha dejado de cumplir con su propósito fundacional, corresponde corregirla, fortalecerla o replantearla. Lo que no parece razonable es seguir actuando como si funcionara, más cuando uno de sus propios integrantes reconoce públicamente que no es así. Las explicaciones, hasta el momento, aún no son suficientes, pero sí dan cuenta del problema. Dicen que la esperanza es lo último que se pierde. 5 años después, a veces se espera demasiado.