Opinión

[OPINIÓN] Desafío en Esta Crisis: ¿Qué Padres Debemos Ser Frente a Nuestros Hijos(as) Cuando Usen “Las Pantallas”?

El Heraldo Austral

Llegó el siglo XXI con una globalización consolidada a través del vertiginoso avance de las tecnologías de la comunicación. Esta situación, sorprendió a muchos padres sin haber desarrollado las habilidades digitales necesarias para poder tomar un rol tecnológico más activo frente a sus hijos(as) o una posición informada y firme frente al uso que ellos(as) hacen de la tecnología. En la condición actual de aislamiento social, donde estamos en nuestros hogares todo el día, debemos evaluar cuál será nuestra posición de padres frente al uso que nuestros hijos(as) deben hacer a diario de sus recursos tecnológicos. Al respecto, podríamos generalizar y agrupar a los padres de acuerdo a su posición, en tres grupos:

El primero, “los padres del recuerdo”. Son los padres que reniegan del uso de la tecnología y tratan de que sus hijos se entretengan con juegos que ellos(as) utilizaron en su niñez o juventud. Tratan de que juegos como “las bolitas”, el “salto de la cuerda”, el “bachillerato” u otros, sean practicados con pasión por sus hijos(as). Puede que alguno de estos, efectivamente logren entretener un rato a sus hijos(as), pero la atracción y adrenalina que la tecnología les produce, no va a ser reemplazada por estos juegos del pasado. ¿La razón?: nuestros niños(as) son nativos digitales, muchos de ellos más jóvenes que Facebook. No podemos ir “contra la corriente”. El fracaso parental será estrepitoso.

El segundo grupo, los padres “dejar ser”. Son los que no se complican la existencia y asumen una actitud irresponsable y cómoda, que justifican alegando que respetan la libertad y la creatividad de sus hijos(as). Creen además, que no es necesario preocuparse ni cautelar demasiado lo que sus hijos(as) ven o acceden a través de sus dispositivos. Esta actitud, favorece que sus propios niños(as) puedan sufrir acciones de ciberacoso (ciberbullying), grooming o sexting, por no haber tomado las precauciones del caso.

El último grupo, son los padres “mentores” digitales. Son padres que han asumido que la tecnología llegó para quedarse en las vidas de sus hijos(as).Estos padres desarrollan conductas de apoyo, pero también de protección frente a los riesgos de las redes sociales. Explican a sus hijos(as) que existe un marco valórico que se debe respetar, en el uso de las redes. Hablan a sus hijos(as) del respeto por las otras personas y por las libertades de estos (“mi libertad termina, donde comienza la del otro”; “no hacer al otro lo que a mí no me gustaría que me hicieran”). En este marco, explican lo que es correcto y lo que no. Pero además, detallan los riesgos de ingresar a una red. En este plano, se informan y explican a su hijo(a) en que consiste el Ciberacoso (persecución grupal o personal de una persona, a través de las redes sociales), el grooming (adulto que se hace pasar por niño(a) para entablar una relación con fines sexuales) y el sexting (envío de fotos o videos con alto contenido erótico, entre pares). Los padres debemos transformarnos en mentores (“consejero o guía de una persona. Maestro”; diccionario de la real academia española). O sea, son padres que supervisan el uso correcto de los dispositivos tecnológicos de sus hijos(as), pero no los prohíben. Padres que además, desarrollan habilidades digitales para poder dar un mejor apoyo a sus niños(as). Los mentores digitales propician el uso de la tecnología, pero previenen la adicción a ellas. Definir horarios y fines para su uso (buscar información para tareas, buscar lecturas solicitadas en el colegio, bajar información sobre temas de interés, esparcimiento y otros), son caminos para evitar la ciberdependencia. Como padres con hijos(as) nativos digitales (nacieron con habilidades digitales que sus padres no poseen), nuestro deber es lograr que ellos(as) comprendan que la tecnología es “un medio para” y no un fin.

Gonzalo De los Reyes Serrano

Magister en Educación; Coach en Parentalidad Positiva.