Opinión

Aportes para la calidad educativa desde el trabajo social

El Heraldo Austral

Por Loreto Pérez Solís

Directora Programa de Trabajo Social Advance

Universidad San Sebastián, Sede De la Patagonia

La complejización de las problemáticas sociales y los distintos procesos de implementación de políticas socioeducativas, han contribuido a generar nuevos espacios de intervención profesional, considerando el modelo de la calidad de la gestión escolar. Actualmente existen diversas disciplinas de las ciencias sociales operando en el escenario educativo.

 Es ahí donde el trabajo social resulta ser una de las disciplinas mayormente demandadas para intervenir en la problemática socioeducativa, considerando para ello, el actual sistema de aseguramiento de la calidad, donde participan los diferentes organismos, los cuales actúan de forma interrelacionada y tendientes a promover la calidad educativa.

De esta manera, los trabajadores sociales al participar en los procesos de diagnósticos y en la elaboración de planes de mejoramiento tienen el desafío de aportar hacia los procesos de mejoramiento continuo al que aspiran los establecimientos educacionales.

 El ámbito de la convivencia escolar, resulta ser el área desde la cual enmarcamos nuestra labor y propiciamos de sentido nuestras intervenciones ante la comunidad educativa, considerando para ello las dinámicas propias de cada unidad educativa y los elementos distintivos que cada profesional es capaz de aportar hacia la consolidación de un modelo que propicie la calidad educativa como el gran desafío educativo actual.