[OPINIÓN] Semillas de Luz (III): Mi muñeca me habló…me dijo cosas
Por Luis Alberto Vásquez M.
Gesto Humano
Estar en plena adultez y conectar con nuestra infancia ha sido el mejor regalo de esta semana. En un tiempo planetario, tan violento y amenazante donde la vulgaridad, la mentira, el desencuentro, la inhumanidad campea y se instala en nuestra cotidianeidad, la presentación de 31 minutos en “Tiny Desk” un programa de radio transmitido por youtube, ha sido un bálsamo para el alma de millones de personas, principalmente latinos que vivimos desde California hasta la Patagonia.
En tres días de publicación está superando casi SEIS MILLONES de visualizaciones y llegando casi a 65.000 comentarios, métricas que para el mundo de redes sociales son casi una locura, más aún cuando todos estos solo expresan felicidad, agradecimientos, nostalgias, recuerdos de infancia, sentido de unidad latinoamericana y humana.
Cuán lejos, están de la toxicidad cotidiana de bots y fanáticos, que gritan descalificaciones al diferente.
Que necesario resulta tomar conciencia, que la buena onda, el buen trato, la alegría, también es contagiosa y por supuesto, muy sanadora. No es casualidad que este video esté siendo visto reiteradamente por millones de gentes con sus ojos brillantes y conectados con su infancia.
¡¡Es tan necesario querernos y manifestar ese sentimiento!!…¡¡nos hace tan bien a todos!!
Es seguro que este shock de alegría será una burbuja que con suerte durará un par de semanas y volvamos a la rutina del desencanto, la mirada adusta, la desconfianza.
Quizás, por ser la oscuridad y el caos el estado primigenio del universo y la entropía, una ley sistémica que se manifiesta en todas las dimensiones energéticas, que nos parece tan difícil alcanzar y sostener la luz de un estado de bienestar personal o social.
Trabajar con el lado sano de las personas es un principio del sistema biodanza, pero si este proceso no se sostiene en el tiempo, termina por diluir su efecto.
Así como lavarnos los dientes, nuestros padres lo transformaron en un hábito, de la misma manera nuestra higiene mental, ahora como adultos, se convierte en nuestra responsabilidad, de manera que lo que sea que ocurra en nuestro entorno, lo podamos enfrentar de mejor forma.
Pero no se piense que el encargarnos de nuestro bienestar emocional, es una invitación a mirarnos el ombligo, ¡es todo lo contrario! Porque en la medida que estemos sanando de nuestros dolores, desbastando la piedra bruta como dicen otros, podremos hacer mejores aportes en nuestro entorno familiar, social o político.
Somos seres únicos e irrepetibles y también gregarios.
Que nuestra luz ilumine nuestra oscuridad, de modo que podamos iluminar nuestro entorno.
En el coaching ontológico hay una frase, “si cambias tu mirada, cambias el mundo” y esto también es posible con tu esfuerzo consiente, como, por ejemplo, escuchar la presentación de 31 minutos, cada mañana para darle fluidez a tu día. (No es broma)
Ya sabes, ¡¡haz como Freddy Turbina, sácale las rueditas a tu bicicleta!!, en Gesto Humano te ayudamos.
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