Libros de la Vida: “Somos polvo de estrellas” de José María Maza Sancho
Por Juan Carlos Gallardo
En base a pelotas de fútbol, quesos suizos y membranas de cebollas, el profesor Maza nos explica el origen, la evolución, el funcionamiento y los misterios del universo. Así nos ayuda a entender lo que de por sí es complejo. Este profesor tiene una capacidad muy desarrollada de explicar lo difícil en fácil, y como todo hombre sabio, hace de la sencillez su estilo de transmitir conocimiento.
José Maza parte contando cuales fueron las primeras ideas cosmológicas, las teorías sobre el lugar que ocupa nuestro planeta y el origen del universo. Luego nos lleva casi a presenciar el Bing Bang, el momento cero donde empieza todo y continúa iluminándonos con historias sobre estrellas de alta y baja masa, energías oscuras y la evolución química del universo. Esto último es particularmente atractivo, cuando demuestra cómo se relaciona la formación de las estrellas con nosotros mismos.
Un viaje fantástico por el tiempo y el espacio que nos deja menos soberbios y arrogantes; y más conscientes, creo yo, que debemos cuidar lo poco que tenemos. Nuestra Tierra “es menos que un grano de arena en la playa del océano cósmico”.
Lo que más destaca de esta obra es la capacidad de despertar la curiosidad. Más que entregar datos científicos, José Maza invita al lector a mirar el cielo con asombro y a comprender que somos parte de una historia que comenzó hace miles de millones de años. Al terminar el libro, resulta difícil no sentirse maravillado al pensar que, literalmente, estamos hechos del mismo material que las estrellas.
En mi opinión, “Somos polvo de estrellas” es una lectura muy recomendable para estudiantes en general y para gente curiosa en particular. Es un libro que combina conocimiento, sencillez y reflexión, dejando una enseñanza que permanece mucho después de cerrar sus páginas: comprender el cosmos también es una forma de comprender quiénes somos.
José María Maza Sancho, es un gran astrónomo chileno, Premio nacional de Ciencias Exactas, apasionado divulgador de la ciencia y un convencido de que el conocimiento es lo único que crece en la medida que se comparte. Y nos dice que “La historia cambia de nombre, pero el contenido es el mismo: todos los átomos que componen su cuerpo, amigo lector, y el mío, salvo el hidrógeno, han sido fabricados al interior de una estrella”.
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