- La necesidad de fortalecer y ampliar la cobertura de la Ley SANNA fue abordada por el consejero regional por la provincia de Llanquihue, Rodrigo Arismendi, junto a representantes de organizaciones de madres de niños con cáncer, quienes destacaron la importancia de avanzar en una segunda reforma que permita incorporar a más familias que actualmente no cuentan con este beneficio, siendo el caso de quienes pertenecen a las Fuerzas Armadas.
Cabe señalar, que La Ley SANNA es un seguro social destinado a proteger a madres y padres trabajadores frente a situaciones graves de salud de sus hijos e hijas, permitiéndoles acceder a una licencia para acompañarlos y cuidarlos durante sus tratamientos. La normativa fue impulsada por madres de niños con cáncer y promulgada el 30 de diciembre de 2017, permitiendo la protección social para las familias que enfrentan enfermedades graves.
Beatriz Troncoso, representante de Oncomamás, corporación sin fines de lucro en Chile formada por madres, padres y cuidadores de niños, niñas y adolescentes con cáncer o enfermedades a la sangre no malignas, explicó que las organizaciones de madres han participado activamente en la implementación de la normativa y actualmente impulsan una segunda reforma para ampliar su alcance. “Lo planteamos desde la misma necesidad de las personas. Nosotras, desde que impulsamos la Ley SANNA, hemos estado en su implementación en todos los pasos. En su reforma, ahora estamos impulsando una segunda reforma para ir mejorando este seguro y ampliarlo a todas las personas que lo puedan necesitar”, señaló.
Cabe señalar, que la nueva normativa entre los aspectos que se buscan incorporar se encuentra la inclusión de funcionarios y familias pertenecientes a las Fuerzas Armadas y de Seguridad, quienes actualmente se encuentran excluidos de la cobertura. “También tienen hijos con cáncer y tienen todo el derecho a cuidarlos”, sostuvo Troncoso.
La representante de Oncomamás también planteó la necesidad de considerar otras patologías que requieren tratamientos complejos y prolongados. En este sentido, mencionó el caso de las aplasias medulares, enfermedades que pueden tener un tránsito y tratamiento asociado al área oncológica, pero cuyos cuidadores no necesariamente cuentan con el mismo acceso a licencias de cuidado contempladas por SANNA.
A ello se suma la propuesta de ampliar la cobertura a nuevas situaciones de salud, entre ellas los casos de intento de suicidio, de manera que las familias puedan contar con un período de acompañamiento y cuidado ante situaciones de extrema gravedad que afectan a niños, niñas y adolescentes.
Al respecto, el consejero regional por la provincia de Llanquihue, Rodrigo Arismendi, valoró el proceso de reforma y destacó el origen ciudadano de esta política pública. “La reforma que se está desarrollando para la Ley SANNA es una ley que se creó e impulsó por parte de las mamás de los niños con cáncer para una licencia de cuidados. En ella se busca incorporar nuevas patologías y también ampliar el seguro”, indicó.
El consejero agregó que SANNA constituye una política financiada mediante las cotizaciones de salud de los trabajadores, destinadas al fondo que sustenta este seguro. “Para mí, esta es una de las políticas más nobles que tenemos como país y una de las mejores políticas públicas que hemos podido desarrollar”, afirmó.
Arismendi explicó, además, que el fondo SANNA cuenta con recursos provenientes de la cotización legal destinada a este seguro, por lo que, a su juicio, existe la posibilidad de evaluar una ampliación de su cobertura.
La discusión de esta segunda reforma busca, de esta manera, extender la protección a un mayor número de familias, incorporando tanto nuevas patologías y situaciones de salud como a trabajadores que actualmente se encuentran fuera del sistema de salud en Chile.