• 01 de Noviembre

Sugeridos:

Regiones de Los Lagos y Los Ríos forman equipo técnico para el trabajo conjunto en la Reserva de la Biósfera Bosques Templados Lluviosos de Los Andes Australes

La reunión acordó establecer un plan de trabajo para presentar el próximo 15 de diciembre a Unesco la conformación de un Comité de Gestión, conformado por un...

La reunión acordó establecer un plan de trabajo para presentar el próximo 15 de diciembre a Unesco la conformación de un Comité de Gestión, conformado por un equipo birregional, liderado por ambos intendentes y jefes de los departamentos de áreas silvestres de ambas regiones


El Intendente de la Región de Los Lagos, Harry Jürgensen, encabezó un encuentro remoto con su par de la Región de Los Ríos, César Asenjo, y su equipo para avanzar en el trabajo conjunto en las brechas de la Reserva de la Biósfera Bosques Templados Lluviosos de Los Andes Australes, cumpliendo así con los criterios de Unesco que es la entidad garante.

La reunión acordó establecer un plan de trabajo para presentar el próximo 15 de diciembre a Unesco la conformación de un Comité de Gestión, conformado por un equipo birregional, liderado por ambos intendentes y jefes de los departamentos de áreas silvestres de ambas regiones. El plan de trabajo presentado será la carta de navegación.

El Intendente explicó que en septiembre del 2007 “la Organización de Las Naciones Unidas para la Educación,  la Ciencia y la Cultura, entregó el certificado de Reserva de la Biósfera Bosques Templados  y Lluviosos de los Bosques Australes de Chile que compromete regiones de Los Ríos y Los Lagos y especialmente conformando el núcleo por las Reservas Nacionales y los Parques Nacionales de ambas regiones, así incorpora  la Reserva Nacional de Villarrica, del Mocho Choshuenco, el Parque Nacional de Puyehue, el Vicente Pérez Rosales, el Hornopirén, la Reserva Nacional  Llanquihue, la Reserva Nacional Alerce Andino y los Santuarios de la Naturaleza de Pumalín y la Reserva Nacional de Futaleufú, esto compromete 2.168.000 hectáreas, se trata de valorizar estas hectáreas de tal forma, que el patrimonio adquiera valor en el futuro y los productos y servicios que ahí se elaboren también tengan un valor agregado, puesto que será reconocido mundialmente como proveniente de una Reserva de Biósfera que da cumplimiento a la relación equilibrada entre los seres humanos y la naturaleza”.

En esa línea, aseguró que “esperamos que el equipo técnico que se formó hoy entre ambas regiones, haga posible avanzar antes del 30 de noviembre con la presentación de la hoja de ruta y cumplir de esa forma el plazo final que  vence el 15 de diciembre en la UNESCO, donde debemos presentar esta hoja de ruta que contenga el comité de gestión en el futuro y también el plan de gestión íntegro de estas 2 millones 200 mil hectáreas. Este comité de gestión debe estar conformado por el sector público y privado, porque la opinión del sector privado que involucra estas 2 millones 200 mil hectáreas tiene que tener un beneficio”.

Que son las Reservas de la Biosfera

El concepto de reserva de biosfera fue instituido en 1974, en el marco del Programa sobre el Hombre y la Biosfera. De acuerdo al Marco Estatutario de la Red Mundial de Reservas de Biosfera, aprobado por la Conferencia General de la UNESCO en 1985, las reservas de biosfera son “zonas de ecosistemas terrestres o costero/ marinos, o una combinación de los mismos, reconocidas en el plano internacional como tales en el marco del Programa MaB”.

Las reservas de biosfera, cuyas candidaturas presentan los gobiernos a UNESCO, se encuentran bajo la jurisdicción soberana de los países en que se encuentran, siendo CONAF el organismo del Estado de Chile en que está radicado la responsabilidad de relacionarse técnicamente con el programa MaB, a través del Punto Focal del Comité Nacional MaB.

Estos territorios cuentan con el reconocimiento internacional y constituyen “sitios de apoyo a la ciencia al servicio de la sostenibilidad”, es decir, zonas especialmente designadas con objeto de probar enfoques interdisciplinarios para comprender y gestionar los cambios e interacciones de los sistemas sociales y ecológicos, incluidas la prevención de conflictos y la gestión de la biodiversidad.