• 16 de Octubre

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Más de 1.500 atenciones mensuales: Hospital Puerto Montt lidera diagnóstico y rehabilitación de la disfagia en la región

  • La disfagia es una alteración en el proceso de deglución que impide el tránsito seguro de alimentos y líquidos desde la boca hasta el estómago.

 

Foto de Portada: Fonoaudiólogo Daniel Silva y Paciente Carolina Rogel.


El acto de comer parece algo natural y automático, pero para miles de personas es un desafío que genera miedo e inseguridad. Se trata de la disfagia, una alteración en el proceso de deglución que impide el tránsito seguro de alimentos y líquidos desde la boca hasta el estómago. En el Hospital Puerto Montt esta condición es abordada como una prioridad asistencial, alcanzando un volumen de entre 1.500 y 1.700 atenciones mensuales.

Daniel Silva Galdames, fonoaudiólogo del HPM, y parte del equipo del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del centro asistencial explica que la disfagia no es una enfermedad en sí misma, sino una consecuencia de diversas patologías. "Se puede generar por enfermedades neurológicas, el envejecimiento, cirugías, cáncer o cuadros respiratorios complejos", señala el profesional.

El camino de Carolina: "Volver a comer fue espectacular"

El impacto de esta labor se refleja en historias como la de Carolina Rogel, de 45 años, quien tras sufrir una grave inflamación muscular en marzo pasado, que afectó incluso su corazón y la dejó casi paralizada, comenzó a perder la capacidad de tragar y hablar.

"Comencé con una carraspera, me atoraba con el agua. Mi voz cambió, ya no hablaba mucho. Tuve que empezar a alimentarme con papillas y moler mis medicamentos. Empecé a tener miedo", relata Carolina. Sin embargo, su ingreso al programa de rehabilitación del HPM marcó un antes y un después.

Gracias a un equipo compuesto por fonoaudiólogos, terapeutas ocupacionales y apoyo psicológico, Carolina logró lo que a muchos les toma años: "El proceso fue excelente. En julio ya logré bañarme sola y en agosto pude salir a la calle. La voz la recuperé con los ejercicios y hoy, cinco meses después, ya no tengo miedo de comer, incluso puedo comer carne sin problemas".

Tecnología y mirada transdisciplinaria

Para lograr estos resultados, el Hospital Puerto Montt cuenta con exámenes objetivos de vanguardia, como la Videofluoroscopia (radiografía del tránsito alimentario) y la Nasofibrolaringoscopia, que permiten ver el problema en tiempo real, permitiendo entregar diagnósticos más certeros, permitiendo así una rehabilitación más efectiva, la que se complementa con la labor de la red de apoyo de las y los pacientes.

"El rol de la familia es fundamental", enfatiza Daniel Silva, destacando que el éxito de casos como el de Carolina radica en la constancia y el trabajo conjunto entre especialistas y cuidadores.

 


Signos de alerta: ¿Cuándo consultar?

El equipo de Fonoaudiología del HPM hace un llamado a la comunidad a estar alerta a los siguientes síntomas, canalizando las consultas a través de los establecimientos de salud primaria de la red, quienes se encargan de realizar las derivaciones al reciento hospitalario:

  • Tos o atragantamiento al comer o beber agua.
  • Cambios en la voz (voz "húmeda" o burbujeante) tras ingerir alimentos.
  • Sensación de estancamiento de la comida en la garganta.
  • Fatiga excesiva para terminar un plato de comida.

Para Carolina, el mensaje a otros pacientes que están comenzando su mismo proceso es claro: "Tengan mucha constancia y paciencia. En el Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Puerto Montt se encargan de subirte el ánimo, incluso en los días en que ves todo negro, y te dan todo el apoyo. Hoy puedo decir que se puede salir adelante".