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Los negativos efectos que un mal dormir causan a nuestra salud

El Heraldo Austral El Heraldo Austral

No lograr conciliar el sueño, despertar a medianoche, roncar, entre otros, son trastornos que parecen no tener consecuencias, sin embargo, la medicina ha comprobado que son muy negativas para la salud e incluso para la vida de las personas.

Es debido a lo anterior, que alrededor de 150 personas, según registros del año 2018, se sometieron a exámenes médicos en el Hospital Puerto Montt en busca de detectar enfermedades asociadas al dormir. 

La Unidad Clínica de Sueño y Neurofisiología del hospital es la encargada de la detección y tratamiento de patologías como la apnea del sueño que es una de las más comunes. Consiste en un trastorno caracterizado por la obstrucción de las vías respiratorias, lo que se traduce en que la persona ronca e incluso deja de respirar durante estos episodios.

Verónica Ortiz, neuropediatra y jefa de la Unidad Clínica del Sueño, explica que para detectar la apnea se realiza el examen denominado polisomnografía, “es el registro de seis horas de sueño del paciente, así se puede pesquisar, determinar su grado y tratamiento”.

En relación a los síntomas de un trastorno del sueño la Dra. Ortiz afirma que es diferente en niños que en adultos, “el 3% de la población presenta algún trastorno, los adultos roncan, en el día se sienten cansados, se despiertan con dolor de cabeza y se duermen en situaciones en las que no deberían. Los niños, en tanto, se manifiestan más irritables, desatentos y desorganizados”. 

Parte de la Unidad del Sueño es el otorrinolaringólogo Felipe Castillo, quien en primer lugar asegura que roncar no es normal, “tenemos normalizado el ronquido, lo que no significa que esto esté bien.

El 30% de los pacientes que veo en mi  práctica clínica no duermen con su pareja más de 3 veces a la semana a consecuencia del ronquido. Debido al ronquido hay parejas que se separan ya que afecta la salud de toda la familia”. 

La apnea tiene distintas causas, pueden ser alteraciones entre el paladar y la lengua, obesidad, cuello grueso, y los tratamientos son distintos en cada caso, señala el Dr. Castillo, “Puede ser cirugía, dispositivos que avanzan la mandíbula, y el tratamiento de elección que es el CPAP o máscaras de presión positiva. Estas máscaras consisten en un aparato que aporta aire a presión al paciente, lo que vence la apnea””.

A lo anterior agrega, “cualquier tipo de ronquido implica que hay alguna obstrucción en la vía área superior y eso puede generar apnea del sueño ahora o a futuro, además el  ronquido empeora con los kilos y con los años”. 

En cuanto a las consecuencias, el profesional asegura que la apnea es muy peligrosa si no se trata, “la relación con problemas cardiovasculares es directa, los pacientes tienen más infartos, hipertensión arterial de difícil manejo, más accidentes cerebrovasculares y fallecen debido a esos factores, también tienen entre seis a siete veces más probabilidades de tener accidentes de tránsito”. 

Otro trastorno del sueño muy recurrente es el insomnio. Henry Vila, siquiatra del COSAM Reloncaví, del Servicio de Salud, explica que los hábitos de vida que tenemos influyen negativamente en el buen dormir. 

“Así como existe la higiene bucal, también existe la higiene del sueño, debemos procurar tener hábitos que nos ayuden a dormir, como evitar el consumo de mate, té o café poco antes de dormir, evitar el ejercicio físico, evitar las pantallas led como celulares, televisores o trabajar en la cama, entre otras”, destaca Vila.

Según explica el profesional el insomnio puede ser desencadenado por la apnea o por alguna patología de salud mental como trastorno ansioso, estrés, depresión, entre otros, “es importante acudir al médico quien le orientará acerca del origen de su problema para dormir y lo derivará al especialista que corresponde”.  

Finalmente el siquiatra Henry Vila aclara, en relación a las horas de sueño que debe dormir una persona todo depende del grupo etario, “los bebés duermen alrededor de 15 horas, los niños 10, los adolescentes pueden dormir hasta 12 y los adultos mayores alrededor de 6, mientras más avanzada la edad menos sueño se necesita, los tiempos son correctos en la medida que al día siguiente la persona se sienta bien”, finalizó.