El país está viviendo el invierno. Las noches frías, las heladas, los temporales. Desde hace semanas el tema de la presunta corrupción recorre las regiones del país como un frente de mal tiempo que se prolonga más de lo deseado. El festival de los convenios, las asignaciones directas, las fundaciones cuestionadas, las sesiones para evaluar los estados de avances, las culpas cruzadas, las excusas al galope. Los cuestionamientos adquieren fuerza en la medida que pasan los días y se conoce más información de cada proceso. La desconfianza aumenta. La incertidumbre ofrece resguardo.
El caso de Puerto Varas tiene su propio relato. Los últimos dos concejos municipales han estado particularmente marcados por este tema. En la sesión del 5 de julio, se presenta a votación la iniciativa de realizar una auditoría al actual gobierno municipal. Entre los argumentos en contra se menciona el costo del proceso, el curso de otros procesos de investigación, la necesidad de priorizar en temas más urgentes. Quienes votaron a favor de esta iniciativa tuvieron sus propios argumentos. El concejal Antonio Horn menciona que la auditoria es una ayuda, porque, según dice, el alcalde no sabe todo lo que debería saber sobre sus equipos. Más allá de la solidaridad expresada, la iniciativa es rechazada.
En la sesión del 12 de julio, el concejal Antonio Horn, en la sección de puntos varios, realiza la lectura de una declaración solicitando transparentar si es que existe o no una relación con una de las organizaciones cuestionadas. Solicita que se le responda por escrito, luego de ofrecer una contextualización en que cuestiona nombres, otras organizaciones, movimientos y partidos políticos.
El rol de los concejales es fiscalizar. En eso no hay ni una duda. Existen diversas maneras de cumplir con esa función. La solicitud de auditoría financiada por los vecinos es una de ellas. Realizar preguntas en relación con los acuerdos que el municipio tiene con distintas organizaciones, si es que los tiene, también es razonable. Es decir, nada de esto debería ser motivo de polémica.
En respuesta el alcalde califica al concejal de intentar asociarlo a una trama política de la que él no es parte integrante. El actual alcalde recalca de que es independiente. Cuando se le cuestiona por la simpatía política con el Frente Amplio, lo desmiente, afirmando que es del partido de Puerto Varas. La expresión suena épica, pero Puerto Varas no es un partido político, ni un movimiento político, ni un sector político. La representación democrática de la comuna tiene alcalde y concejales precisamente debido a su diversidad. Por lo mismo es que durante su historia ha tenido alcaldes de distintos sectores. Ni un representante de turno puede convertir al municipio en su partido. Planteado así, suena como que algunos representantes tienen interés en la comuna, mientras, otros, tienen otros intereses.
Las redes sociales del municipio, del alcalde, del concejal, destacan el conflicto. La emisión y la omisión se hacen notorias. La selección del contenido depende de la mejor conveniencia de quien emite. No es primera vez que una sesión del concejo termina convertida en fragmentos de videos para posteos en Instagram. ¿Eso es informar? ¿Buscar apoyo? ¿Convencer? ¿Provocar? Particular atención merece la acusación que hacen las redes sociales del municipio en la portada que imita ser un medio de comunicación de prensa real, donde se califica el debate como fake news. El municipio pasa así a ser un calificador de qué son en definitivas noticias falsas. ¿El rol del equipo de comunicaciones del municipio es calificar las acusaciones de los concejales en portadas que simulan ser un medio de comunicación?
Lo que vive el concejo municipal de Puerto Varas es complejo. El clima se torna espeso. No queda claro. ¿Esto es política? ¿Justo ejercicio del cargo? ¿El problema es el cuestionamiento generalizado y sus motivos o la respuesta y sus explicaciones? ¿Ambos? ¿Por qué el concejal dice que el alcalde no sabe lo que pasa en el municipio? ¿Saben los concejales lo que pasa en el municipio? Las dudas son también parte del clima nacional que afecta como un temporal de mal tiempo. Muchas preguntas, pocas respuestas.