Diversas investigaciones que se han centrado en el tema del Currículum Vitae, han sacado a la luz que “las personas estarían más dispuestas a mentir en su currículum, en la misma medida en que disminuye el prestigio de la Universidad en la que estudiaron”, como una de las principales razones para tal conducta, aun cuando no la única.
Es así, por ejemplo, que un estudio inglés llevó a cabo una revisión de las Universidades que estaban listadas en el Ranking Mundial de Universidades de Times Higher Education, entidad que clasifica a más de 2.000 instituciones de educación superior de 115 países, a continuación de lo cual, revisaron los antecedentes de 3.700 postulantes, descubriendo que sólo el 14% de los egresados de Universidades del top 20 de la lista “adornaron sus antecedentes curriculares”, una cifra que fue aumentando significativamente en la medida que iba bajando el ranking de prestigio hasta llegar “al 43% entre los egresados de Universidades que estaban ubicadas desde el puesto 100 hacia abajo”.
Por otra parte, una encuesta realizada en el año 2023 por ResumeLab –dedicada a las asesorías en el ámbito laboral– reveló datos más llamativos aún, a saber, que “el 70 % de los solicitantes de empleo había mentido o bien, consideraría mentir en su currículum”. Las mentiras más comunes incluían inflar los títulos relacionados con los puestos a los que postulaba la persona, falsificar títulos y exagerar las habilidades personales y su nivel de experiencia.
Los diversos estudios indican que son varios los factores que impulsan en los postulantes a este comportamiento: (a) la intensa competencia por puestos limitados llevaría a los candidatos a buscar cualquier forma viable para obtener algún tipo de ventaja, (b) muchos puestos de nivel inicial exigen una experiencia que los postulantes recién egresados, simplemente, no tienen, (c) el nivel de prestigio de la universidad de la cual egresaron, es decir, a menor prestigio mayores mentiras, (d) dado el hecho que los candidatos tienden a pensar que todos los otros postulantes mienten, entonces ellos deben hacer lo mismo, con la finalidad de mantenerse competitivos.
Si bien, el proceso de buscar trabajo o una práctica laboral ya es bastante difícil, el hecho de tener que hacerlo en el mercado laboral actual, lleno de exigencias y obstáculos, lo vuelve aún más difícil.
Ahora bien, mentir en un currículum puede parecer una solución fácil y rápida en un mercado laboral difícil, pero los riesgos a mediano y largo plazo, así como las implicaciones éticas la convierten en una opción bastante precaria.
Sarah Charleston, Gerente de Recursos Humanos, escribió un artículo que lleva un título muy llamativo: “Buscadores de empleo, si mienten en su currículum, ¡los descubrirán!” (“Job seekers, if you’re lying on you resume, you will get caught!”, en inglés) donde ella señala que los empleadores no son personas ingenuas y que saben que “un porcentaje significativo de los postulantes miente tanto en su currículum como así también en las entrevistas laborales”, siendo una de las mentiras más habituales indicar que ganan más de lo que realmente reciben, a fin de obtener un mejor trato y mayores ingresos.