Opinión

[OPINIÓN] "Problemas del pasado, problemas del presente " Por Pablo Hübner

El Heraldo Austral

Puerto Varas está con la basura hasta el cuello, otra vez hay un episodio de crisis. Los camiones pierden su frecuencia, no se cumple con el contrato. Las bolsas de basura son rajadas por los perros. Hay más basura que antes. El problema del retiro se suma al colapso de los puntos limpios y al mal funcionamiento del relleno sanitario La Laja. El diagnóstico es conocido porque se vive a diario. Más que seguir en la denuncia generalizada, todos quieren que se solucione.   

Entre las explicaciones, que abundan, se dice que el problema viene del gobierno municipal anterior. Una explicación que se repite en otros temas. Luego de más de seis meses en la conducción del municipio, la actual administración debería conocer al detalle cada caso. Además, debería tener un plan de acción estratégico y con perspectiva definitiva. Decir con arenga futbolera que lo damos vuelta y salir con toda la flota de vehículos municipales y todos los funcionarios a recoger basura no es el camino para el largo plazo. La impresión que queda es que ahora el alcalde y su equipo municipal trabajan para la empresa recolectora a modo de complemento por sus deficiencias y desgracias particulares. La perspectiva más estadista del conflicto está contravenida por esta idea de que estar en terreno es hacer el trabajo que a otros les corresponde, mientras hay permanente evaluación del qué se hará y al mismo tiempo, se presume que se está haciendo de todo. La comunicación es confusa y contradictoria. Está todo bien, pero está todo mal, pero estará todo bien. ¿Cuándo? ¿Será cuando termine el contrato con la empresa recolectora, el 2023? ¿Será cuando los camiones rotos salgan del taller mecánico? ¿Será cuando el municipio compre más camiones propios? ¿Será cuando se lance la campaña de educación ambiental y manejo de residuos? ¿Será con la ampliación de la operación de los puntos limpios?

Tal vez, con anticipación, desde julio a esta parte, se podría haber evitado llegar a este punto, más aún en plena temporada de vacaciones. Pero no fue así. Un elemento crucial para enfrentar esta situación era contar con una completa auditoría al pasado gobierno comunal. Se anunció en el programa de gobierno electo, pero no se ha realizado. El actual municipio sabía que heredaría situaciones complejas. Los concejales del ex concejo advirtieron muchas veces deficiencias severas, diversas situaciones que eran fácil de anticipar.

El informe que emite Contraloría la semana pasada es la radiografía de una foto ya conocida. Puerto Varas registra entregas de cajas de alimentos durante la pandemia a funcionarios municipales, entrega a personas muertas, entregas duplicadas, entre otras desgracias. El año 2020, cuando se alerta que más de 2 mil cajas estaban escondidas en una bodega privada en la carretera, se hizo más que claro que algo no estaba funcionando. Hay responsabilidades que aún no se han asumido y tardanza en atender este tema, lo que reviste más gravedad, considerando que puede haber funcionarios municipales que participaron de este fraude y siguen en ejercicio. Funcionarios que sabían que esto pasaba y callaron, permitieron o incluso, lo incentivaron.

Es esencial reconocer que un funcionario público no puede hacer algo que perjudique a quienes tiene que servir. Esto no solo daña a los vecinos, particularmente a quienes más necesitan, sino que también a quienes son fieles funcionarios públicos de vocación. La traición al deber del servicio público no puede ser tomada como algo que pasaba porque así era la cosa y con la nueva administración todos cambiaron su forma de ser y pensar.

Si ya estuvieran los resultados de la auditoría se sabría quiénes de los funcionarios municipales recibieron cajas que no les correspondían. Se sabría con mejor anticipación de los problemas pendientes con otros funcionarios que han implicado millonarias indemnizaciones. Se sabría de los contratos que ahorcan a la actual administración, como es el caso del retiro de la basura. La sensación es que el gobierno municipal llega tarde. Con la mejor actitud, eso no hay duda, con mucho esfuerzo, se nota, pero muchas veces simplemente se trata de cumplir con lo que se dijo.

Puerto Varas está llamada a ser líder y referente. Estos problemas pueden ser una gran oportunidad para fijar nuevas bases de futuro, pero la claridad tiene prisa. La confianza en el actual gobierno municipal es tan lúcida como los antecedentes que este gobierno municipal tiene sobre el gobierno anterior. Este municipio es responsable también de su pasado.

Por Pablo Hübner