Opinión

[OPINIÓN] "Domingo de elecciones" Por Pablo Hübner

El Heraldo Austral

Este domingo se sabrá quién será el próximo alcalde. 6 son los candidatos. La mayoría de los vecinos probablemente ya debe tener clara su opción de voto, pero de seguro, aún quedan algunos indecisos.

Durante estos días abundan los videos emotivos con profunda convicción. Cadenas por whatsapp, las ruidosas caravanas de autos y otras joyas. Esta semana será la de quemar todos los cartuchos, hasta las últimas horas. Sutilezas del tipo: ¿Fuiste a votar? Yo ya fui. Manda a tus contactos este mensaje para que todos voten y cosas así. Entre la necesidad y la desesperación.

5 de los 6 candidatos son independientes. No hay mujeres en la papeleta. La mitad de los candidatos viene del actual concejo municipal. Dos concejales buscan ser alcalde y el actual alcalde, busca la reelección (Renato Aichele, Luis Becerra, Ramón Bahamonde). Estos tres nombres están vinculados al presente de la comuna, Sus postulaciones se dan en el marco de la administración que pronto termina. La foto del actual gobierno municipal es antecedente inevitable para comprender sus candidaturas. Este gobierno municipal no ha sido fácil ni buena onda. La relación quebrada entre alcalde y concejales coronó su realidad con la última cuenta pública municipal, tal vez la cuenta pública más rápida de toda la historia, en todo el país. Un record bochornoso y simbólico de cómo el respeto se quiebra en el muro del orgullo.

El proceso de acusación por notable abandono de deberes fue determinante para este gobierno municipal. No sólo en sus resultados, sino que en su proceso. La relación entre concejales y alcalde hizo que los concejos municipales sean lugar para la falta de respeto permanente. Se puede ver en las cosas anecdóticas que pueden parecer divertidas, pero que no son divertidas. Por ejemplo, en uno de los tantos concejos municipales, el concejal Patricio Cortés se levanta al cierre de la sesión, se acerca a la cámara que emite el concejo por Facebook y dice: Ya, se acabó el circo. 

De los 6 candidatos, 5 representan el cambio, y sólo uno, continuidad: Ramón Bahamonde compite por la reelección sin programa de gobierno. Tampoco participa de los debates. Ni siquiera tuvo la deferencia de responder de manera formal a la invitación que le hizo El Heraldo Austral para el debate realizado en marzo. Dice que sus obras hablan por él. Que no necesita programa. Que no hace promesas. Pero, las obras públicas, por muchas que sean, y más allá de su fuente de financiamiento, no reemplazan la política. La judicialización permanente de todos los conflictos es la mejor señal de su fracaso como político. Juicios con todo el mundo, juicios para todos. Ni el ministro de salud se salvó. Tanto en lo importante como en lo absurdo. Por ejemplo, recuerdo cuando el alcalde demandó a dos concejales por entrar a un establecimiento educacional que estaba en toma, según él, saltando la reja. Todo esto tiene costos. La búsqueda del tiempo perdido es mucho más que una novela larga. La cuenta la pagamos todos.

En lo reciente, la presentación de nuevos antecedentes sobre irregularidades en la causa por notable abandono de deberes contra el alcalde, con prensa incluida, a dos semanas de la elección, lo hacen ver más culpable y también, curiosamente, más víctima. Además, cuesta imaginar que lo de la propiedad del lugar de la radio no se sabía sino hasta ahora. La radio Gratíssima se podría llamar radio Bahamonde y a nadie le llamaría mucho la atención. Otra vez, políticos comprando medios de comunicación a nivel regional, de una manera o de otra. Una mala práctica que va desde la compra de espacios a la compra de medios, así como también, la creación de medios de comunicación con vocación militante y sectorial.  

Ambos concejales demandantes dicen que esta acción judicial era una obligación a la responsabilidad del cargo. La acción se paga con fondos que exceden los ingresos de sueldo para el desarrollo de sus deberes como concejales. Al menos ambos concejales candidatos para el cargo de alcalde prometen que sus gobiernos municipales, en caso de salir electos, no serán como este.

La candidatura de Luis Becerra sería la coronación de su trayectoria por más de una década asociada a la municipalidad de Puerto Varas, en distintos cargos. La candidatura de Renato Aichele, por su parte, busca consolidar su fuerte posicionamiento político, luego de haber logrado ser la primera mayoría electa como concejal en la elección municipal 2016. Ambos candidatos quieren dar el salto y lograr ser la máxima autoridad. Representan estilos y sectores políticos diferentes, pero comparten la presencia y el protagonismo en medio de un gobierno municipal complejo.

Se suma a la papeleta la candidatura de Víctor Hugo Irribarra. Ex DC, ahora como independiente, pero del centro político. Desde la misma vereda, curiosamente, el exalcalde Eduardo Cerón apoya a Tomás Gárate y Adolfo Alvial, apoya a Renato Aichele. Son nombres que cualquiera imaginaría lo apoyarían a él.

Sin la DC y sin los nombres locales del sector, la candidatura de Víctor Hugo Irribarra intenta representar el cambio desde adentro. Ha trabajado en más de una oportunidad en el municipio, conoce la dinámica y a las personas, pero nunca tanto como para ser parte de sus fracasos. Como pasa con los equipos de fútbol, cuando el equipo gana, ahí ganamos todos. Cuando el equipo pierde, siempre la culpa es de unos pocos jugadores específicos. La necesidad de trabajar y percibir un ingreso no comulga con la necesidad de hacerse cargo de los resultados del equipo con quienes se trabaja. Se ofrece el liderazgo individual protagonista como la solución a los problemas y como elemento diferencial de novedad.

La candidatura de Víctor Nail tiene una condición parecida. Es el único candidato militante formal de un partido político. El mismo partido que recomendó, con tanta convicción, que la gente votara en su minuto por Álvaro Berger, protagonista del escandaloso gobierno municipal que le devuelve el municipio a Ramón Bahamonde. Más allá del fracaso electoral, en su cargo de director de desarrollo social, Víctor Nail genera instancias de reconocimiento, valorización y confianza, que son los elementos que hacen de su candidatura una posibilidad, incluso, siendo parte de la gestión de un gobierno municipal que hoy está sometido a una investigación judicial que terminará el día del nunca jamás, pero en la tarde. Los presuntos fondos millonarios malversados parece que nunca serán restituidos a sus propietarios, los vecinos de Puerto Varas. La investigación aguas profundas le hace honor a su nombre.

Entre tanto, a medio del camino, aparece el nombre de Tomás Gárate. Fue elegido por un movimiento nuevo, Transforma. El movimiento no tiene más de tres años. En Transforma hay muchos integrantes de diversas agrupaciones, cada una de ellas con diferentes mecanismos para deliberar y representar voluntades. La obediencia a la voluntad de las bases de cada agrupación son eventos nuevos, curiosos y a veces, contradictorios. El asambleísmo aparece como una suerte probable, que cuando se menciona, pronto se niega, pero no por eso desparece la inquietud de un liderazgo subordinado a compromisos con mecanismos de toma de decisión totalmente desconocidos. También está el tema de la experiencia, que no solo se le cuestiona al candidato por su edad, sino también al movimiento que representa y la forma en que se articula con las otras organizaciones asociadas, mediante la presencia activa de sus integrantes en diversos directorios.

Son 6 los candidatos para el cargo de alcalde. Todos tienen fortalezas y debilidades. Cada uno de ellos representa estilos diferentes y tienen equipos de apoyo diferentes. Nadie es tan bueno y nadie es tan malo.  La independencia política no es garantía ni señal de autonomía. Los compromisos en la interna en algunos casos son tácitos, en otros, hay quienes ya tienen incluso asignado los nombres para cada cargo en el evento de salir electo. Algunos ya están planchando prematuramente las camisas. Nadie es independiente de quienes lo apoyan. Con más o menos detalle, cada candidato se debe a su equipo, así como a la comunidad.

La elección municipal no es un concurso de simpatía. No es un concurso de quién hace el video más emotivo. Se trata de pensar, quién es la persona con la mejor oportunidad de lograr lo mejor para todos los vecinos de Puerto Varas. Quién, realmente, representa lo mejor de Puerto Varas. Este domingo se sabrá quién será el alcalde del próximo gobierno municipal. Que gane el mejor.

Por Pablo Hübner