El tornado recién pasado, dentro de las múltiples experiencias y daños que generó, puso en evidencia el pobrísimo estado de conservación de algunos Monumentos Nacionales presentes en nuestra ciudad.
Muchas veces se habla- dentro de los atractivos turísticos de Puerto Varas- del gran valor de la arquitectura tradicional, que es reconocido a nivel nacional y que incluso se enseña en Colegios.
Casa Jüpner y Casona Maldonado estuvieron en el centro del paso del tornado. Ambas resultaron muy afectadas.
Poco se sabe de estos inmuebles, salvo que se declararon Monumento el año 1992.
De Casa Jüpner podemos decir que perteneció a una de las familias fundadoras de Nueva Braunau. En tanto Casona Maldonado cuenta con inéditos frescos en los cielos de algunos salones, que poco se conocen. De nada sirvieron visitas anteriores de Ministros de Cultura y autoridades para sensibilizarlos de la importancia de estas construcciones. Hoy Casona Maldonado está a un paso de desaparecer. El lado Norte de la cubierta se desprendió completamente, dejando expuesto el interior a la erosión de las permanentes lluvias de nuestra ciudad.
Es válido preguntarse si dentro del Plan de reconstrucción post tornado de Puerto Varas se considerará la compra de estos Monumentos para, finalmente, generar un punto de inflexión en la conservación de nuestro patrimonio. Así se podrían habilitar nuevos espacios para el funcionamiento del municipio, evitando sobrecargar el presupuesto con más arriendo de propiedades a privados.
Ya se hizo años atrás con Casa Pauly (Monumento Histórico), comprada por el Estado para la municipalidad de Puerto Montt, y que hoy luce como un recuperado espacio cultural de gran valor para la región. El Palacio Pereira en Santiago es un ejemplo notable de compra y rehabilitación por parte del Estado.
Esta es una gran oportunidad para que nuestras autoridades locales puedan seguir el mismo camino.