Uno de los temas del último concejo municipal, en el marco de los puntos varios de la sesión, fue sobre las dificultades para obtener la licencia de conducir. El sistema actual funciona mal. Es lento y anacrónico. La fila temprano por un cupo es una exigencia fría que altera la rutina, afectando el bienestar de la población que requiere obtener o renovar la licencia. Para quienes renuevan, este documento vence justo para la fecha de cumpleaños. Un regalo de piedra. Puerto Varas no es la única comuna que padece esta situación, tampoco la que mejor lo ha resuelto.
La predecible herencia de la pandemia aparece en el marco de las explicaciones, así como también el innegable crecimiento de la comuna. Se suma la dificultad de aumentar trabajadores debido a los techos de contratación del personal administrativo. No es llegar y sumar más integrantes a los equipos. Se reconoce que están los recursos para hacerlo, pero, no se puede por los porcentajes. El techo quedó muy bajo, o la distribución de contratados no consideró con realismo este tema. Por otro lado, la solución de pedir la hora en línea en el sitio web al parecer no funcionó, porque la gente no llegaba a la hora que había reservado. Eso se podría haber optimizado sin perder la oportunidad para quienes cumplen, pero, un clásico: pagan los que cumplen por los que no cumplen. Se suma a la desgracia el proceso de digitalización a nivel central. Paradójicamente, en su pobre implementación, hace aún más lento cada paso, pateando las agujas de los relojes de la comunidad.
La administración municipal reconoce el escenario con preocupación, molestia y empatía, pero, la promesa de cambio es cuando mucho una leve mejoría. En el concejo se anuncia que se instalará un tótem para pedir hora de manera presencial, a modo de evitar la fila matutina. En cualquier caso, para que el trámite fluya habrá que seguir esperando, sin poder aún precisar hasta cuándo.
Cada vez que hay dificultades evidentes, como es el caso, se apela a la capacidad de las mejoras, es decir, lo que se está haciendo y lo que se hará, así como también, el profundo tema de las culpas. Cuando en el conflicto participan varios actores, persevera un desplazamiento de responsabilidades, que por muy suficiente que pueda parecer en las explicaciones, termina por reconocer que todo seguirá más o menos igual. La culpa siempre parece ser de otro, quien cuando es acusado, suele acusar a alguien más. Otras, el problema no es de nadie, porque es de la normativa que tensa la relación entre atribuciones y limitaciones, agregando contextos adversos que funcionan como aditivos y preservantes.
En la suma se crea el escenario necesario para que un trámite, que debería ser simple y rápido, termine siendo lento y sin pronta solución. ¿Podría ser mejor el proceso para obtener o renovar la licencia de conducir en Puerto Varas? Por cierto que sí. ¿Cuándo mejorará? Depende. Esa respuesta es un gran vacío, un síntoma más de la incertidumbre que reina durante los últimos años y su conducción, debilitando la confianza en las instituciones.
Tal como pasa en la comuna, el país en pleno año electoral discute sobre los principales desafíos. Un debate con dos condiciones. Diagnóstico de los principales problemas, la mayoría evidentes, luego, acusaciones. Ese descargo suele dar paso a las soluciones hipotéticas, preferentemente condicionadas a la viabilidad real que ofrecen los procesos, estrechamente vinculados a los objetivos. El festival de los anuncios y los ofertones debe poder responder no sólo qué se hará, sino cómo se hará. Y que funcione, no como es el caso del sitio web para pedir una hora, que tropieza y se queda en el suelo sin lograr salir adelante. Ahora parece otra inversión abandonada a su suerte.
Los años de incertidumbre que vive el país, marcado aún por la pandemia y el estallido social, la polarización y el espectáculo, deberían lograr encontrar soluciones a dificultades predecibles, que parecen más simples que complejas, pero por algún motivo, el sistema las mastica y se las come, generando un impacto negativo en la comunidad. Puerto Varas podría dar el ejemplo, buscando respuestas donde sólo hay excusas, que por atendibles que sean, son un estorbo. Como decía Julio Cortázar: "En algún lugar debe haber un basural donde están amontonadas las explicaciones".