• 22 de Octubre

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Santiago Posteguillo en su tercera entrega de este tipo de obra, sigue intentando contagiar con su amor por los libros. Recordemos que las otras han sido “La noche en que Frankenstein leyó el Quijote” y “La sangre de los libros”. Sus anzuelos siguen siendo estas colecciones de relatos sobre historias de la literatura y los autores que han dejado su huella.

Esta obra tiene una perspectiva un tanto distinta. Aquí los autores que trae  Posteguillo vivieron algún tipo de infierno en sus propias vidas, que inspiraron creaciones que han pasado a ser especiales o inolvidables. Como “Sin destino” de Imre Kertesz cuyo infierno fue ser víctima del holocausto.

Y lo notable es que también da protagonismo a autores desconocidos que vivieron circunstancias difíciles que obstaculizaron su obra y su vida. Y a mujeres que han sido olvidadas en su contribución y en su legado.

Adicionalmente, hay relatos de homenaje a escritoras y escritores de nuestra América Latina. Galeano, el mismo del “Libro de los abrazos” y de Los Nadies. Julia de Burgos y ese poema enorme a su río Loíza. No sabía nada de ella, de Zenobia Camprubí tampoco.

Le agradezco especialmente a don Posteguillo estos tres libros de viajes por la literatura novelada a través de placenteros relatos. No le pido que sus obras sean perfectas, de hecho, aquí todos son relatos rotundos, amenos, bien escritos. Pero sí le pido que sea más cuidadoso con la información que incorpora en algunos de ellos.

En el relato “El fiel de la balanza” de homenaje a uno de nuestros premios Nobel, nos lleva a agosto de 1966 e indica que “Un avión norteamericano había sido abatido sobre Cuba. Era el prólogo a la crisis de los misiles, pero aún nadie sabía nada de eso”. Bueno, pues ¡Sí que se sabía! Porque esa crisis que nos tuvo al borde de la guerra nuclear había ocurrido cuatro años antes, ¡En octubre de 1962! y fue un hito mundial angustioso de la historia del siglo XX. Un error que no se puede dejar pasar. Mi ejemplar de El séptimo círculo del infierno es de la edición impresa en México de septiembre de 2017.

Cuando entran las dudas sobre la veracidad de lo que se está leyendo en este tipo de libro, todo se pone a temblar. Sin embargo, hay que ver el vaso medio lleno y lo importante aquí es el hallazgo de pistas que conducen a otras experiencias literarias y a otros horizontes por descubrir.