La Fiesta de la Semilla celebra un nuevo comienzo. Es el momento en que la naturaleza, al finalizar un ciclo, nos entrega sus semillas para resguardarlas, compartirlas y prepararnos para una nueva siembra. Cada semilla contiene la posibilidad de nueva vida, aprendizaje y transformación.
Del mismo modo, el We Tripantu, el Año Nuevo Mapuche, nos invita a reconocer la renovación de los ciclos naturales. Es el tiempo en que el sol alcanza su punto más lejano y comienza lentamente su regreso, anunciando el renacer de la tierra y de todo lo que habita en ella. Nos recuerda que siempre existe un nuevo día, una nueva oportunidad para crecer, aprender y reencontrarnos con aquello que nos sustenta.
En el marco de Patio Vivo Cultivable, esta celebración adquiere una dimensión aún más profunda. A través de la huerta, la cocina y el aprendizaje al aire libre, las y los estudiantes experimentan de manera concreta los ciclos de la naturaleza, comprendiendo que las semillas no solo son el origen de los alimentos, sino también portadoras de cultura, identidad y conocimientos que han sido transmitidos por generaciones.
Realizar esta celebración en los liceos cobra un valor especial, porque nos conecta con los saberes del territorio, las tradiciones locales y los ritmos de la naturaleza. Es una instancia para compartir, intercambiar semillas, historias y experiencias, fortaleciendo los vínculos entre estudiantes, docentes, familias y comunidad. Así, la semilla se transforma no solo en un símbolo de vida, sino también de colaboración, pertenencia y continuidad entre generaciones.
En tiempos marcados por la inmediatez, detenerse a observar los ciclos de la naturaleza y reconocer nuestra dependencia de ellos es también un acto educativo. La Fiesta de la Semilla nos recuerda que cultivar no es solo producir alimentos: es aprender a cuidar, a compartir y a comprender que todo crecimiento requiere tiempo, dedicación y comunidad. Ese es precisamente uno de los propósitos de Patio Vivo Cultivable: transformar los espacios educativos en lugares donde la naturaleza, la cultura local y el aprendizaje se encuentren para formar personas más conscientes de sí mismas, de los demás y del entorno que habitan.