Opinión

El Adoctrinamiento de los Niños(as) es una Violación a los Derechos Humanos

El Heraldo Austral

La ministra de Educación anunció recientemente, que interpondrán acciones legales contra todos los que resulten responsables de las acciones de adoctrinamiento en diversos establecimientos educacionales del país. Me parece que-de existir la situación denunciada-es lo mínimo que se debe hacer para proteger la libertad de pensamiento de nuestros hijos(as). Según la Real Academia Española, adoctrinar es: “Inculcar a alguien determinadas ideas o creencias”. A su vez, inculcar es definido, como: “Infundir con ahínco en el ánimo de alguien una idea, un concepto”. Para decirlo, más directamente: una persona del establecimiento educacional, con algún grado de influencia sobre los alumnos(as), aprovecha esta condición para “instalar” ideas, conceptos y visiones sobre un tema determinado en nuestros hijos(as). Un hecho totalmente reprobable, desde cualquier punto de vista. Pensar que la niñez y la juventud puede ser utilizada para obtener ganancias para una causa, cualquiera que esta sea y del sector político que provenga, es totalmente condenable. Es ignorar el derecho de nuestros hijos(as) a la educación y a la libertad de pensamiento, y genera un peligroso cauce de acción que ya hemos visto implementado en países donde gobierna el sectarismo y el totalitarismo. En estos días, se habla mucho de las violaciones a los derechos humanos, que sufren algunas personas a manos de agentes del estado. Sin embargo, nadie reclama que la situación descrita más arriba, también implica una violación flagrante a los derechos humanos de los niños(as) y los jóvenes. Y…tampoco se debe tolerar. Es nuestro deber de ciudadanos, resguardarlos(as) a toda costa, pues son nuestra principal riqueza.

Pero, este tema tiene otra arista tanto o más preocupante que la expuesta en el párrafo anterior: el adoctrinamiento de los hijos(as) de parte de sus padres. Como padres, debemos procurar y fomentar la libertad de pensamiento de ellos(as). Debemos fomentar la discusión y la tolerancia de las ideas. Debemos hacer el ejercicio democrático de reconocer que nuestro hijo(a), puede que tenga una opinión o un punto de vista diferente al mío. Esta acción de los padres es muy importante, porque acostumbra a los hijos(as) a vivenciar la democracia en forma práctica y concreta. Esto, cuando sean adultos, lo aplicarán en su relacionamiento social y en el ejercicio de sus deberes como ciudadanos(as). Pero existen padres que sienten que sus hijos(as) son parte de su propiedad y les deben subordinación absoluta. Violan sus derechos y libertad de pensamiento, inculcándoles ideas, conceptos y visiones que no les son propias; o sea, adoctrinándolos(as) desde el seno de la familia y desde las edades más tempranas.

Como padre debo guiar, pero no imponer. El amor que siento por mis hijos(as), siempre garantizará que yo desee lo mejor para ellos(as). Lo que los haga más plenos y felices. Debo permitir que ellos(as) desarrollen sus propias opiniones sobre el medio que los rodea y, en el momento que me soliciten una opinión, deberé ser muy objetivo y neutral para emitir juicios o bien, aclarar que lo que estoy diciendo es mi visión y creencia personal, pero que ellos(as) disponen de plena libertad para elaborar la suya. Aunque sea divergente con mi opinión o creencia. Enseñar a nuestros hijos(as) este ejercicio de tolerancia diaria, permitirá que ellos(as) crezcan plenos, libres y felices. Respetarán a los demás. Será más difícil que tengan actos o conductas de intolerancia o violencia, como observamos a diario en estos difíciles momentos. La familia, es la base y la piedra angular de nuestra sociedad. Enseñemos a nuestros hijos(as) a vivir el valor del respeto, pero sin olvidar nunca el amor que nos une.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                  

Gonzalo De los Reyes Serrano

Magister en Educación; Coach en Parentalidad Positiva;

Director de la división Patagonia en la Fundación Innovación Educativa Chile