• 13 de Junio

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Chile, ¿en vías de convertirse en país de arrendatarios?

Sergio Barros, director ejecutivo de Enlace Inmobiliario.


Históricamente la compra de una vivienda se ha consagrado como una de las mayores aspiraciones o logros para las familias chilenas, sobre todo en los sectores de más bajos recursos, porque se considera un activo que sirve de respaldo económico para alguna situación de emergencia o un bien que asegura el futuro de los hijos.

Sin embargo, las personas que hoy acceden a comprar un bien raíz son cada vez menos y la única solución que les queda es arrendar. Hace 20 años sólo el 13% de los hogares alquilaba, hoy esa cifra se ha duplicado. Las razones que explican este incremento son múltiples, pero lo cierto es que la complejización del escenario inmobiliario, con un aumento sostenido en el precio de las propiedades -suscitado por el alza en los costos de producción- dejan a todos los actores involucrados en este mercado, tanto oferentes como demandantes, en una situación desfavorable.

Y a futuro el panorama parece no ser muy auspicioso: la desaceleración de nuevos proyectos, llevará a una escasez de oferta, lo cual disparará aún más el costo de las propiedades.

Otra tendencia que cobra fuerza y que consolida el mercado del arriendo es la aparición de los multifamily, grupos que se focalizan en la creación de proyectos exclusivamente para alquiler y que podrían aplastar para siempre a los denominados “inversionistas hormiga”.

Algunas de las razones que complicaría la participación de este tipo de inversor son las dificultades para acceder a unidades más caras y a las condiciones más restrictivas de las instituciones financieras.

Y si las exigencias de la banca se tornan difíciles para las personas que buscan invertir en un inmueble, lo son aún más para aquellos que requieren financiamiento para comprar su casa propia.

Precisamente, para fomentar el acceso al crédito y dinamizar el mercado inmobiliario, una de las medidas que consideró el Plan de Emergencia Habitacional del actual gobierno, fue la garantía estatal que cubre el 10% del pie para adquirir la primera vivienda (FOGAES).

Sin embargo, la iniciativa, hasta el momento, no ha tenido una buena recepción. Y aunque aún es pronto para realizar balances, creo que la principal causa que explicaría la falta de interés por el FOGAES, es la escasa capacidad de ahorro de las familias. Según nuestros datos, en el primer trimestre de este año, el 65% de las personas que cotizaban una vivienda, no tenían nada ahorrado o tenían menos del 10% para el pie, y para usar este beneficio, un requisito es tener liquidez.