El pasado 30 de mayo la mayoría de los sindicatos de CONAF votó por llevar a cabo un Paro Nacional Indefinido, que significa el cierre de las áreas protegidas en todo Chile, medida de presión a la autoridad que busca, según declaración pública de CONAF “revertir inmediatamente todos los cambios estructurales realizados, incluyendo la eliminación de la gerencia de fiscalización y evaluación ambiental y solicitar la renuncia de las autoridades que han generado estos cambios y desgobierno, incluyendo al Ministro de Agricultura, Aída Baldini (Directora Ejecutiva CONAF), y el gerente impuesto en incendios sin reconocimiento ni transparencia”.
Fedetur “provocan un enorme daño al turismo”
La decisión ha generado preocupación y molestia en la industria del turismo, especialmente en una etapa clave de reactivación del sector. La presidenta ejecutiva de la Federación de Empresas de Turismo de Chile (Fedetur), Mónica Zalaquett, lamentó que “nuevamente se recurra al cierre de los parques nacionales como mecanismo de presión, considerando la enorme importancia que estos espacios tienen para el desarrollo del turismo en todas las regiones del país”.
Zalaquett advirtió que “es muy grave que se instale como práctica habitual este tipo de acciones, que impiden el normal funcionamiento de un sector estratégico para la economía nacional, que genera cerca de 700 mil empleos. Estamos a pocas semanas del inicio de las vacaciones de invierno y de la temporada de nieve, donde la visita a parques y reservas es parte fundamental de la oferta turística. Su cierre podría causar millonarias pérdidas justo cuando el sector comienza a levantarse”.
La decisión de CONAF de irse a paro y cerrar las áreas protegidas afecta tremendamente el turismo local, el cual ha sido uno de los grandes afectados del tornado que azotó Puerto Varas, ya que siendo Los Saltos del Petrohué uno de los mayores atractivos del país y de la región, su cierre es un duro golpe a la economía local.