En el contexto de la constante búsqueda por humanizar la atención de salud y mejorar la calidad de vida de sus pacientes, la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Puerto Montt ha dado un paso fundamental: la implementación de un nuevo procedimiento de drenaje percutáneo guiado por ecografía. Esta iniciativa, consolidada con la llegada de un ecógrafo portátil de alta tecnología, permite tratar de manera rápida y segura la ascitis —acumulación de líquido abdominal— que afecta a muchos pacientes oncológicos en etapas avanzadas.
Para los pacientes paliativos, el tiempo es el recurso más valioso. Anteriormente, el manejo de estos síntomas obligaba a los usuarios a acudir reiteradamente al Servicio de Urgencias, enfrentándose a largas esperas, traslados desgastantes y el riesgo de exponerse a enfermedades respiratorias, especialmente en los meses de invierno.
La Dra. Valentina Vera Díaz, jefa de la Unidad de Cuidados Paliativos del HPM, explica que esta innovación nace de una necesidad sentida y detectada mediante la búsqueda activa de pacientes: "Queríamos resolver esta espera que tiene nuestro paciente paliativo, que es un paciente complejo y lábil. Optimizamos los recursos del hospital y, lo más importante, ofrecemos resolutividad dentro de nuestro mismo servicio. Agradecemos la disposición del Dr. Arturo Alonso, radiólogo intervencional, quien nos capacitó para que podamos evolucionar como equipo colaborativo".
Tecnología al servicio de la seguridad y el bienestar
El procedimiento consiste en una paracentesis guiada por ecografía para la instalación de un catéter tipo Pig Tail, el cual permite el drenaje del líquido abdominal. El Dr. Rómulo Álvarez, médico de la unidad, destaca que el nuevo ecógrafo adquirido por el HPM es la pieza clave para elevar los estándares de calidad: "Lo que hace especial a este equipo es la precisión. Mientras habitualmente se intenta hacer este procedimiento 'a ciegas' en lugares anatómicos seguros, el ecógrafo nos permite visualizar tumores intra-abdominales y evitar riesgos, garantizando que la ubicación del drenaje sea precisa y segura".
Más allá de la técnica, el espíritu de esta intervención es profundamente humano. Al tratarse de un procedimiento ambulatorio, programado y de corta duración —que se realiza en menos de una hora—, el equipo del HPM logra evitar que el paciente pierda tiempo valioso en un hospital.
"El espíritu de cuidados paliativos es mejorar la calidad de vida en este proceso difícil. Con esto, evitamos que los pacientes se expongan y les permitimos realizar este drenaje en la comodidad de sus casas, en el lugar donde ellos desean estar", agrega el Dr. Álvarez.
Esta prestación marca un hito en el crecimiento del Centro del Cáncer y la Unidad de Cuidados Paliativos, reforzando el compromiso del Hospital Puerto Montt de ser una institución que no solo cura, sino que acompaña, ofreciendo tecnología de punta con la sensibilidad y el respeto que nuestros pacientes y sus familias merecen.