La Municipalidad de Puerto Varas dio a conocer los resultados de un estudio técnico realizado al arbolado de la Plaza de Armas, diagnóstico técnico realizado en junio a diez ejemplares del principal espacio público de la ciudad que detectó pudriciones internas avanzadas y recomendó la extracción de emergencia de al menos un árbol. El informe advierte además sobre la responsabilidad legal que recae en la autoridad municipal a partir del momento en que el riesgo queda documentado.
Actualmente, la Plaza de Armas de Puerto Varas cuenta con 36 árboles, entre ellos especies nativas de gran valor como ulmos, arrayanes, maitenes, tineos, mañíos y palo santo, que forman parte de la identidad paisajística e histórica de Puerto Varas.
Un informe técnico elaborado por Geoforestal Asesorías, firmado por la ingeniera forestal Cecilia Salas Urrutia, evaluó en junio de 2026 el estado de diez árboles —en su mayoría ulmos centenarios— en la Plaza de Armas de Puerto Varas. Las conclusiones son más urgentes de lo habitual en este tipo de diagnósticos: al menos dos ejemplares fueron calificados con nivel de riesgo "extremo", con recomendación de extracción en un plazo de 24 a 72 horas, mientras otros cinco quedaron catalogados entre riesgo "alto" y "muy alto".
El estudio se realizó en el contexto de los daños provocados por el tornado del 25 de mayo de 2025, e incluyó inspección visual, análisis de resistógrafo —un instrumento que mide la resistencia interna de la madera para detectar pudriciones— y evaluación de riesgo según la matriz de la Sociedad Internacional de Arboricultura (ISA), estándar de referencia a nivel internacional.
Según el informe, uno de los ulmos evaluados presenta una herida basal abierta y una degradación estructural que el documento describe como irreversible: "no admite ninguna alternativa de manejo que no sea la extracción total inmediata". El informe recomendó a la municipalidad resolver su extracción de emergencia dentro de 24 horas y ejecutarla en un máximo de 72 horas, además de solicitar la autorización correspondiente ante la Conaf.
Otro ejemplar de gran porte fue calificado también en nivel de riesgo extremo. En conjunto, la mitad de los diez árboles evaluados quedó en las categorías más altas de la escala de riesgo ISA —alto, muy alto o extremo—, mientras el resto presenta daños de menor gravedad que permiten manejo mediante poda, tensado de ramas o monitoreo periódico.
Más allá de los resultados puntuales, especialistas coinciden en que este tipo de evaluaciones instrumentales —y no solo la inspección visual— debería ser la norma antes de decidir sobre el arbolado urbano, especialmente en ciudades que combinan patrimonio arbóreo con alta afluencia de público.
Al respecto, Alfredo Caro, Director de Medio Ambiente declaró "Nuestros árboles forman parte de la historia, la identidad y el paisaje que caracteriza a Puerto Varas. Por eso, cada una de las acciones que estamos impulsando responde a criterios técnicos, de conservación y de seguridad para las personas. Este estudio nos permite conocer con precisión el estado de los ejemplares más antiguos de la Plaza de Armas y definir medidas que ayuden a prolongar su vida útil cuando sea posible, o bien realizar intervenciones responsables cuando exista riesgo para la comunidad. Nuestro objetivo es proteger este patrimonio natural para que continúe siendo parte de la ciudad y de las futuras generaciones de puertovarinos".
A partir de estos antecedentes, el municipio desarrollará un plan integral de conservación que considera monitoreo permanente, podas especializadas, mejoramiento de suelo y raíces, instalación de soportes estructurales en árboles recuperables y la reposición de aquellos ejemplares cuya recuperación no sea posible, privilegiando siempre especies nativas.
La iniciativa busca además promover el cuidado comunitario del arbolado urbano, recordando que acciones simples como respetar las áreas verdes, evitar dañar troncos y raíces, y proteger las nuevas plantaciones contribuyen significativamente a la conservación de estos espacios.