• 07 de Septiembre

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Fundación Chile Lagos Limpios: “Nuevos humedales depuradores marcan un avance en la protección del lago Llanquihue”

  • Puerto Varas y Frutillar están incorporando soluciones basadas en la naturaleza para reducir la carga de contaminantes que llega al lago. La Fundación Chile Lagos Limpios valoró estas iniciativas y llamó a fortalecer una agenda común para toda la cuenca.

La implementación de humedales depuradores en Puerto Varas y Frutillar representa una señal positiva para la protección del lago Llanquihue. Ambas comunas están incorporando infraestructura verde para tratar aguas provenientes de afluentes urbanos antes de que estas alcancen el principal cuerpo lacustre de la Región de Los Lagos.

Puerto Varas finalizó la construcción de un humedal fitodepurador piloto en la bahía de la ciudad, desarrollado por el municipio junto con la organización Humedal Chile. El sistema utiliza grava, arena, plantas acuáticas y microorganismos para depurar de manera continua las aguas provenientes de afluentes urbanos. El proyecto busca reducir su carga contaminante y generar información que permita evaluar la aplicación de esta tecnología en otros puntos de la comuna.

Frutillar, en tanto, ha avanzado en la instalación de un humedal depurador destinado a mejorar la calidad de las aguas de sus esteros antes de su desembocadura en el lago. Ambas experiencias sitúan a las comunas entre las primeras de la cuenca en incorporar soluciones que aprovechan procesos naturales para enfrentar problemas de contaminación hídrica.

Fundación Chile Lagos Limpios, organización de colaboración internacional que trabaja por la conservación, el desarrollo sostenible y la resiliencia frente al cambio climático de los lagos norpatagónicos, valoró que los municipios estén avanzando con proyectos que coinciden con una de las prioridades definidas colectivamente para el territorio.

“Vemos con muy buenos ojos estas iniciativas y las celebramos. Este tipo de proyectos demuestra la capacidad de los municipios para pasar de los acuerdos a acciones concretas”, señaló Fernando Coz de Fundación Chile Lagos Limpios.

“La infraestructura verde es uno de los caminos más estratégicos para proteger los cuerpos de agua, porque estos sistemas biológicos imitan los procesos de los ecosistemas naturales para depurar el agua antes de que alcance lagos y ríos", complementó.

 

 


La estrategia que necesita la cuenca

Desde Fundación Chile Lagos Limpios señalaron que las iniciativas se relacionan directamente con la Hoja de Ruta para la Gestión Sostenible de la Cuenca del Lago Llanquihue, elaborada mediante un proceso participativo impulsado por el Gobierno Regional de Los Lagos, la Asociación de Municipios de la Cuenca del Lago Llanquihue y Fundación Chile Lagos Limpios.

El documento establece 15 iniciativas prioritarias y propone una mirada que no se limita al espejo de agua, sino que considera toda la cuenca hidrográfica y las distintas actividades que influyen sobre ella. Entre sus objetivos se encuentran reducir el ingreso de nutrientes y otros contaminantes, mejorar la gestión de aguas lluvias y servidas, conservar humedales y promover soluciones basadas en la naturaleza.

Dentro de sus medidas específicas, la Hoja de Ruta plantea desarrollar proyectos piloto de drenaje urbano sostenible y promover la implementación de humedales construidos, la restauración de humedales urbanos y la recuperación de riberas y vegetación. Estas acciones buscan controlar tanto la cantidad como la calidad de las aguas que circulan por las ciudades antes de llegar al lago.

Dentro de las iniciativas de la Hoja de Ruta que presentan avance, se pueden destacar la construcción de la rampa de acceso inclusivo en la playa de Frutillar, la que habilita y promueve el uso y goce del lago de personas con discapacidad, y el estudio de actualización de los usos de suelo de la cuenca del lago Llanquihue.

“La relevancia de actuar preventivamente responde a las características del lago Llanquihue. Por su gran volumen y por la reducida superficie de su área aportante, sus aguas tardan cerca de 80 años en renovarse. Esto significa que los nutrientes y contaminantes que ingresan a la cuenca pueden permanecer durante décadas y acumularse progresivamente”, explicó Coz

“El desafío ahora es que estas experiencias puedan ser monitoreadas, evaluadas y, cuando demuestren buenos resultados, replicadas. Una obra por sí sola no resolverá los problemas del lago, pero sí puede mostrar un camino. La protección efectiva requiere continuidad, evidencia científica y coordinación entre las cuatro comunas”, agregó.