• 07 de Septiembre

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“Abrigando Corazones”: la iniciativa puertovarina que convirtió el tejido en una herramienta de solidaridad

La  propuesta liderada por María Eugenia Aguilera ha permitido entregar cientos de prendas a establecimientos educacionales de la región de Los Lagos, con especial foco en niños y niñas de sectores rurales.


Gracias a un hobby de pandemia nació una idea que beneficia a cientos de niños y jóvenes en la zona. “Abrigando Corazones” es una propuesta del Comité de Damas del Rotary Club de Puerto Varas que se encarga de donar prendas de ropa artesanales a distintos establecimientos educacionales a lo largo y ancho de la Región de Los Lagos.

En colaboración con la red solidaria santiaguina “Abrigar la Esperanza”, durante este año han regalado cerca de 500 prendas –entre chalecos, guantes y gorros­– a dos jardines infantiles y dos escuelas rurales ubicadas en sectores como Ralún, Nueva Braunau y Puerto Varas.

“Abrigando Corazones” es liderado por María Eugenia Aguilera, una vecina local apasionada por el tejido, quien decidió llevar su pasatiempo de pandemia a un siguiente nivel. “Todo partió en el 2020, cuando un día le dije a mi hija que me sentía triste y tenía ganas de llorar, ella creía que era porque estaba muy sola en la casa, entonces me recomendó invitar a mis amigas a tejer”, comenta Aguilar, agregando que muchas mujeres se unieron a la iniciativa, lo que la llevó a plantearse fundar un comité para donar las prendas tejidas.

“Empecé a entregar prendas a los jardines infantiles, una vez al mes” sostiene María Eugenia, quien además comentó que, gracias a estas acciones, sorpresivamente recibió decenas de prendas donadas por “Abrigar la Esperanza” desde Santiago, iniciando una genuina colaboración entre ambas entidades filantrópicas que perdura hasta la fecha.

“Esto está hecho con todo mi amor para abrigar tu esperanza”, es el mensaje que se lee en una tarjeta incluida en cada una de las prendas. En ese sentido, María Eugenia explica que la iniciativa tiene un profundo vínculo social, ya que “siempre he tenido la inquietud de ayudar a la gente que lo necesita, y mi forma de hacerlo es a través de un chaleco”, sostuvo.

Cabe destacar que “Abrigando Corazones” es un comité sin fines de lucro. Sin ir más lejos, la propia gestora asegura que “el principal éxito de esta iniciativa pasa por la transparencia”, ya que en ciertas ocasiones recibe donaciones económicas para comprar materiales y siempre registra y comparte todas las boletas, materiales y productos que resultaron de ese aporte.

Pese a las cerca de 500 donaciones que se han realizado durante este año, María Eugenia asegura que durante los próximos meses regalarán más prendas a niños y niñas de otros establecimientos del sector, buscando superar los 800 donativos que promedian por año.