- El reto fue realizado en cinco días, lo terminaron 24 patinadores y no hubo accidentes ni lesionados pese a las complejidades climatológicas de las últimas dos jornadas. Organizadora acusa “choque cultural” ya que algunos conductores les gritaron y les tiraron objetos.
Luego de cinco días y 170 kilómetros recorridos aproximadamente, este miércoles se dio por finalizado el desafío de dar la vuelta al Lago Llanquihue en patines, una hazaña que nunca se había visto anteriormente en la zona. A lo largo de las cinco jornadas participaron cerca de 90 patinadores, de los cuales 24 lograron finalizar el reto. La ruta contempló destinos como Ensenada, Saltos del Petrohué, Lago Todos los Santos, Laguna Verde, Las Cascadas, Puerto Klocker, Frutillar y Puerto Varas.
El reto congregó a patinadores de ciudades como Calama, Copiapó, Valparaíso, Viña del Mar, Puerto Montt y Llanquihue, quienes además de poner a prueba sus habilidades como “rollers”, disfrutaron del paisaje característico del borde lacustre. En esa misma línea, la organizadora del evento y representante del Equipo Rollers del Lago Llanquihue, Evelyn Huinao, destacó el buen estado de la carretera y la presencia de ciclovías en gran parte del trayecto, lo que redujo las posibilidades de accidentes o lesiones.
Si bien el desafío fue completado con éxito y no hubo lesionados, el recorrido no estuvo exento de dificultades gracias al clima, la gran cantidad de personas y la ausencia de escolta policial. No obstante, Huinao aseguró que estaban preparados, ya que contaban con escolta particular, botiquines, capas de agua y equipamiento de seguridad para todos y cada uno de los participantes.
Aún así, la patinadora subrayó que existe un “choque cultural bien grande” en la zona con respecto a los rollers, ya que “hubo gente que nos gritoneó, nos tiraron cosas y nos pitearon”. A pesar de eso, la organizadora se mostró comprensiva y señaló que “entendemos eso, no están preparados ni acostumbrados, por mismo acudimos a los medios para que nos puedan conocer, pero igual somos 80 personas comprando en un local”.
Cronología de la hazaña
El reto comenzó el pasado sábado 7 de febrero, donde cerca de 90 patinadores se reunieron en la Plaza de Armas de Puerto Varas para emprender rumbo hacia Ensenada, el destino del primer tramo del desafío. El recorrido fue de 44 kilómetros aproximadamente y se demoraron 5 horas en completarlo, con una pequeña parada en Playa Venado para refrescarse en el lago. Los participantes alojaron en el camping “Las Tranqueras” durante todos los días del desafío y arrendaron un bus que los trasladaba desde el campamento hasta el punto de inicio de cada tramo y viceversa.
En el segundo día los patinadores decidieron desprenderse de la ruta principal y se dirigieron hacia los Saltos del Petrohue (11,7 kilómetros y poco más de 1 hora y media de trayecto) para disfrutar de una jornada turística, mientras que otro grupo continuó hacia el Lago Todos Los Santos. El tercer día contempló el tramo entre Ensenada y Puerto Klocker, con una parada turística en Las Cascadas, recorriendo 29 kilómetros en poco más de 2 horas.
Debido a las complejas condiciones meteorológicas del martes, el cuarto día fue abordado por los 15 patinadores más experimentados del grupo, quienes patinaron desde Puerto Klocker hasta Frutillar, el tramo más largo del reto (59 kilómetros aproximadamente). Pese a la lluvia, el viento y la poca visión, los “rollers” lograron realizar esta jornada sin mayores dificultades, completando el tramo en poco más de 6 horas.
Ayer se llevó a cabo el último día del reto, que fue completado por 24 patinadores quienes realizaron la ruta Frutillar – Puerto Varas por el camino interior que pasa por la Playa Totoral Bajo. El desafío culminó en la Plaza de Armas de la ciudad de las rosas, mismo lugar donde se dio inicio a la actividad.
Si bien la hazaña fue un éxito, Evelyn Huinao señaló que es difícil volver a realizar un recorrido como este ya que “si se llega a repetir, seguramente vendrá más gente y se necesitará más personas comprometidas solo por el amor al arte” lo que supone un gran desgate en términos organizacionales.