Cultura

Rita Rossi, bailarina y directora del área de Danza de la Escuela de las Artes de Teatro del Lago: “El arte nos regala libertad”

El Heraldo Austral

La bailarina y directora del área de Danza de la Escuela de las Artes de Teatro del Lago aborda en esta entrevista la importancia de las artes en la formación de las personas y cómo se puede impulsar el desarrollo de talento local en la cuenca del Lago Llanquihue.

Entre el 23 y el 27 de mayo, cada año, se conmemora la Semana de la Educación Artística. (SEA) es una celebración internacional impulsada por la Unesco que busca sensibilizar sobre la importancia de la educación artística, y promover la diversidad cultural, el diálogo intercultural y la cohesión social. Chile la celebra desde el 2013 y este año el foco está puesto en recordar, remover y reimaginar.

En ese contexto, conversamos con Rita Rossi, bailarina y hoy directora del área de Danza de la Escuela de las Artes del Teatro del Lago, socio estratégico del Programa Territorial Integrado Lago Llanquihue Destino Creativo, impulsado por Corfo Los Lagos. “Contar las historias detrás de instituciones que convocan a las artes y las industrias creativas inspira el florecimiento del desarrollo local”, explica Paulette Irarrázaval, gerenta del programa territorial.

Rossi empezó su camino en su natal Rieti (Italia). A los cinco años y medio supo que sería bailarina y el camino no paró desde entonces: Italia, Francia y el Ballet Nacional Chileno fueron sus principales escenarios.

Hoy, desde la docencia, en medio del programa ícono de danza y educación del Teatro del Lago, "Puedes Bailar", que cumple diez años y al que se puede postular hasta el 23 de mayo, Rita reflexiona sobre los cuerpos en la educación y la importancia de las artes en la formación de las personas. Una instancia que ha hecho crecer el interés y la pasión por la danza contemporánea a los jóvenes que han sido parte.

¿Dónde te resuena hoy la educación artística?

En la vida me he transformado en una educadora y hoy educo a través del arte. Para mi el arte para mí es un oficio y, en toda escala, toda edad, todo espectro, cuando hablamos de educación artística pienso en el colegio. Es alarmante saber que hay áreas del arte que son opcionales, porque estamos en falta.

Manejar mejor la matemática te puede ayudar en el mundo de hoy. Sin embargo, hay un algo, que tiene que ver con la educación artística y que no significa que todos seamos mañana bailarines o músicos, sino cultivar otros aprendizajes que me van a permitir ser un ingeniero en obras con habilidades blandas dentro mío.

Meter el cuerpo a la sala de clases es un desafío occidental. Pienso, luego existo. Por qué no decir que siento, luego existo. No tengo la receta, pero somos muchos que lo estamos haciendo desde lo no formal, donde la familia entiende que es importante que el tiempo libre se dedique a cultivar las disciplinas artísticas.

Ahora, el desafío es mover todo esto a la educación formal, para que todas estas pinceladas puedan ayudarnos a confluir en una persona con más matices. El arte es necesario, poderoso, sanador. El arte sirve. Punto.

En ese contexto, ¿qué importancia tiene el programa Puedes Bailar que cumple 10 años?

El programa cumple 10 años y, para mí, es un programa muy especial. Lo conocí antes de llegar a Frutillar, por compañeros bailarines. Una vez dentro del Teatro del Lago, tuve la posibilidad de hacerme cargo de él y ha sido maravilloso. Este año nos vamos de gira por Chile y todo lo que el proyecto nos ha dado han sido hermosos aprendizajes.

Finalmente, ¿cuáles son las expectativas del programa?

Recopilar lo bueno, aprender de lo menos bueno. Trascender. Pensarlo como uno, desde 2013 hasta ahora, independiente de todo lo que haya cambiado, porque su alma permanece. Ver como tener proyectos futuros para el programa.