Cambio demográfico, alimentación y salud
Por Doctor Miguel Luis Berr, Director del programa Envejecimiento Activo.
Guillermo Ariztía, Gerente del programa Envejecimiento Activo.
Hospital Clínico de la Universidad de Chile.
Chile se encuentra en un proceso demográfico de envejecimiento de su población. Desde 1960 hasta hoy el promedio de vida aumentó en 20 años. Si bien se han logrado dos décadas de mayor sobrevida, estas no necesariamente son saludables.
Según información del Ministerio de Salud, los adultos mayores viven sus últimos diez años con algún grado de morbilidad, discapacidad física y/o mental. Esta condición afecta su autovalencia, los limita para tener una vida activa e integrada en la sociedad, aumenta sus gastos en salud, y deteriora su calidad de vida, la de su familia y entorno.
La condición física y mental con la que llegan las personas mayores a sus últimos años pueden- y deben- ser mejoradas. Se espera que para 2050 la cuarta parte de la población chilena tenga 65 o más años. En este escenario, Chile necesitará a su tercera edad activa y saludable, pues tendrá mucho que aportar. Para lo anterior son clave el ejercicio, la buena alimentación y el control de riesgos de eventuales enfermedades.
Respecto a la alimentación, un reciente estudio realizado en nuestro país por el INTA de la Universidad de Chile en el ámbito del proyecto “Envejecimiento Activo y Saludable”, comprobó que los efectos del consumo de salmón en adultos mayores generan una modificación positiva en el perfil de ácidos grasos circulantes, con una mejoría significativa en los niveles de Omega 3, así como una respuesta muy favorable en la disminución de sus perfiles inflamatorios. Esto último es muy favorable para contener el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, metabólicas, deterioro cognitivo y demencia, entre otras patologías. Los resultados pueden ser un insumo relevante para futuras políticas públicas que incentiven el consumo de pescados como el salmón, pero también otros peces como el jurel.
La coordinación del trabajo público y privado demostró la importancia de esta colaboración en proyectos que contribuyan de manera efectiva a una mejor calidad de vida de las personas. Cuando ambos mundos se unen y trabajan por un mismo objetivo, es posible lograr grandes resultados.
Comparte en tus redes sociales