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Un recurso vital para las próximas semanas: La urgencia de capacitar en ventilación mecánica

El Heraldo Austral
Foto: Daniel Arellano, presidente del comité científico de la Sociedad Chilena de Medicina Intensiva (SOCHIMI), y académico de Kinesiología en la Universidad San Sebastián (USS).

El peak de contagios por COVID-19, estimado para unas semanas más, pondrá en rol protagónico al personal sanitario capacitado en ventilación mecánica. De cara a esta emergencia, más de 35 mil profesionales de la salud a lo largo de Chile se han instruido en la materia.

Las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) son uno de los espacios clave para torcerle el brazo al Covid-19. Es en estas dependencias donde los pacientes críticos reciben el tratamiento con ventilación mecánica (VM), recurso físico que les permite seguir respirando mientras combaten al patógeno que ataca sus pulmones.

En general, médicos, enfermeras y kinesiólogos son quienes manejan estos equipos y orientan su uso a distintos objetivos terapéuticos. “Sin embargo, en las UCIs modernas, no se concibe ninguna actividad que no implique el trabajo en equipo y, generalmente, la aplicación de VM y su programación requiere la participación de todos los profesionales”, explica Daniel Arellano, presidente del comité científico de la Sociedad Chilena de Medicina Intensiva (SOCHIMI), y académico de Kinesiología en la Universidad San Sebastián (USS).

La emergencia sanitaria ocasionada por el coronavirus, versus la cantidad de profesionales de salud instruidos en VM, requiere de la urgente capacitación de personal en la menor cantidad de tiempo, puesto que entre el 5 y 10% de los casos de Covid-19 necesitará este soporte ventilatorio. Este desafío ha sido abordado, entre otros, por SOCHIMI y la división de Hospital Digital del Minsal.

“Esta alianza ha permitido entregar formación a un número elevado de profesionales en todo Chile a través de videoconferencias, confección de guías clínicas y material de apoyo. Más de 35 mil funcionarios de la salud a lo largo del país han participado de estas instancias. Además, se ha desarrollado un servicio de asistencia a través de internet, donde pueden contar con asesoría clínica 24/7 de kinesiólogos, médicos y enfermeras especialistas en el área de los cuidados críticos”, consigna Arellano.

Esta formación no se limita solo al manejo del equipo y a programar parámetros, sino al uso criterioso del equipo y su interacción con el paciente. “Para eso se requiere una formación integral en la atención del paciente crítico, que toma entre 2 a 3 años según la profesión. Por otra parte, bajo condiciones de crisis como las actuales, la instrucción básica en el uso del dispositivo puede requerir mucho menos tiempo y puede ser dirigido por un profesional más experto. Lo que nosotros estamos haciendo es tratar de dar la mejor formación en la menor cantidad de tiempo, además del mayor asesoramiento continuo a los profesionales”, puntualiza.

 

Cifras que llaman a la acción

Actualmente, la tasa de pacientes nuevos conectados a VM es de 20 a 30 casos por día, mientras que entre 5 a 10 son desconectados de este soporte. “Esto nos da un aumento diario de 15 a 20 pacientes nuevos en ventilación mecánica. Si se mantiene esta tendencia, en poco tiempo estaremos llegando al límite de la capacidad”, comenta el representante de SOCHIMI.

Frente a este panorama, el Minsal, la SOCHIMI y otras instituciones, están evaluando todas las posibilidades para contar con la cantidad necesaria de equipos. “Ya se invirtió en compra de nuevos ventiladores, el siguiente paso es la conversión de equipos pediátricos y veterinarios para la ventilación de pacientes adultos, así como el uso de máquinas de anestesia. Luego, tenemos la opción de usar los ventiladores diseñados para ventilación no invasiva y, por último, la fabricación de equipos de rescate de manufactura nacional. Ya existen diversos grupos trabajando en el desarrollo de prototipos de ventiladores mecánicos”.

“Por eso se hace tan importante mantener el aislamiento social y las medidas dispuestas, ya que lo ideal es aplanar la curva de contagio para que todos los pacientes que van a requerir ventilación mecánica puedan ser atendidos”, finaliza el kinesiólogo experto en cuidados intensivos.