• 18 de Julio

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Cuatro razones por las que hay que proteger al Gato Andino

Greenpeace hace un llamado a sumarse a las cerca de 60 mil personas que en bajemoslosbronces.cl están pidiendo la protección del hábitat del gato andino, amenazado por las faenas del proyecto minero L...

Greenpeace hace un llamado a sumarse a las cerca de 60 mil personas que en bajemoslosbronces.cl están pidiendo la protección del hábitat del gato andino, amenazado por las faenas del proyecto minero Los Bronces Integrado.

Foto/Nicolás Lagos AGA


Hace algunas semanas, Greenpeace en conjunto con la Alianza Gato Andino, dieron a conocer imágenes con el hallazgo de este felino en el Santuario de la Naturaleza Yerba Loca, lo que confirma su existencia en esta zona de la precordillera, en la Región Metropolitana. Esta especie se encuentra en peligro de extinción, lo que llevó hasta que el presidente Gabriel Boric llamara a su preservación, en la última Cuenta Pública: su población se estima en apenas 1.400 ejemplares.  

A pesar de esta situación, el hábitat del gato andino se encuentra amenazado, sobre todo en la precordillera, donde opera la minería de alta montaña, que fracciona territorios y altera ecosistemas. “Lo que podría empeorar si se llega a ejecutar el proyecto Los Bronces Integrado, cuya zona de impacto abarca hasta Yerba Loca”, detalla Silvana Espinosa, vocera de Greenpeace.

Por esta razón, la organización ambientalista realizó un listado con cuatro razones por las que hay que proteger al Gato Andino, sus amenazas y su aporte al equilibrio de la naturaleza.

 

  1. Porque podría desaparecer. Los 1.400 individuos de Gato Andino son una estimación, dado a sus características escurridizas: le gusta andar de noche, y habita lugares rocosos y a gran altura en la zona andina, cuya extensión es muy amplia para poder sectorizarlos, de allí que se le conozca como “el fantasma de Los Andes”. Sin embargo, hay certeza de que la especie se encuentra en peligro de extinción, dado a que cada vez es más difícil encontrar y rastrear ejemplares. Por esta razón, se encuentra en la “Lista Roja” de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). “Frente a cualquier hallazgo de nuevos hábitats del gato andino urgen medidas de protección. Por ejemplo, que el Santuario de Yerba Loca se mantenga inalterable de la acción humana e industrial, de la minería u otras actividades ya que, cualquier cambio, podría amenazar las capacidades adaptativas de la especie y derivar en que pierdan su capacidad para sobrevivir”, dice Dominique Charlin, especialista en biodiversidad de Greenpeace.

 

  1. Porque representa un rol ecosistémico fundamental: El gato andino juega un importante papel en su ecosistema porque se encuentra en la cima de la cadena alimentaria. “Al ser carnívoro se transforma en un depredador irremplazable que regula la población de las especies de las que se alimenta, en los lugares que habita. En la precordillera, por ejemplo, su alimento favorito son las vizcachas. Esto deriva en que, si deja de existir, se podrían generar desequilibrios en los entornos de las comunidades en las que habita”, detalla Charlin.

 

  1. Porque es una especie difícil de estudiar: El gato andino es misterioso, tiene hábitos crepusculares, y no se deja ver. El pelaje de este felino es de color gris cenizo y con manchas cafés, rojizas y amarillentas que le permiten camuflarse fácil en la montaña. La dificultad para observar y, por lo tanto, registrarlo, es el constante desafío que tiene la ciencia y la población para cuidar al “fantasma de los Andes”. “Los nuevos hallazgos de la especie nos brindan nueva información sobre sus hábitos y comportamientos. A través de los registros del norte y de la zona centro, por ejemplo, podemos ver diferencias en su actuar: los primeros usan letrinas para defecar, es decir, espacios destinados como baño común; mientras que los segundos no tienen esta costumbre. Esto dificulta su rastreo ya que no deja desechos en su camino”, explica Dominique Charlin.

 

  1. Porque su hábitat está siendo amenazado: El gato andino es un animal escurridizo que prefiere lugares poco accesibles para habitar, como montañas rocosas de gran altura como las que ofrece nuestra Cordillera de los Andes. “Estas mismas condiciones son valoradas por la minería, que al fraccionar territorios, puede dividir el hábitat y aislar las poblaciones existentes reduciendo la capacidad de sobrevivir de los ejemplares que allí viven”, dice la experta de Biodiversidad, de Greenpeace.

“El proyecto minero Los Bronces busca ampliar sus obras con faenas subterráneas bajo el Santuario de la Naturaleza Yerba Loca, justo donde se descubrió al gato andino, por lo tanto, es una amenaza directa a su preservación”, asegura la especialista.

En este contexto, la organización ambientalista hace un llamado a sumarse a las cerca de 60 mil personas que ya firmaron en www.bajemoslosbronces.cl, pidiendo la detención del proyecto Los Bronces Integrado que amenaza al gato andino.