Señor Director:

De un tiempo a esta parte algo está pasando en mi amada ciudad Puerto Varas. Los ánimos de los ciudadanos/as están expectantes, alertas, se cruzan noticias, proyectos invisibles, construcciones paralizadas, aguas puras que ya no lo son, aguas sucias que se mezclan con las que fueron puras, rutas nuevas en papeles que se proyectan a espaldas de la ciudadanía y que se dan como oleadas y sacramentada, aguas que corren libremente por las calles destruyéndolas a vista y paciencia de todos y a quienes corresponde corregir “no se oye padre”.

De todas estas maravillas que tenemos para el esplendoroso futuro, la más importante parece ser los estacionamientos subterráneos que costarán una fortuna que como ciudadanos no se sabe de donde saldrá, lógicamente todo esto se lleva  adelante con reuniones y conversaciones serias y profesionales.

Como puertovarina escucho y pienso, ¿se habrán preguntado por un instante que es lo prioritario para los habitantes?

Es el agua de nuestro lago que nos da la vida y el sustento, hoy vemos de manera impotente como ésta se descompone de manera ruin y sin piedad. ¿Se ha pensado en caso de una catástrofe ya sea un terremoto, una erupción volcánica, u otra acción de la naturaleza que haríamos?

En el año 1960 el terremoto nos dejó sin agua, entonces los bomberos tuvieron que sacar agua de nuestro lago que fue repartida en la ciudad, algo que se mantuvo por mucho tiempo. Qué pasaría  si sucediera  algo en este momento, ¿lo han pensado?  No, porque nos hemos enceguecido con cosas tan  elevadas,  sin mirar cuanto hay en la billetera, ni que es lo más importante para  la vida diaria.  Pongamos los pies en el suelo, salvemos nuestro lago que sustenta lo que somos como ciudad de hermoso vivir y de turismo, es en torno a ella que somos lo que somos, pero con tantas voladas estamos perdiendo el norte. Somos puertovarinos amables, educados, tranquilos y esto que estamos viendo y escuchando cada día nos hace decir lo que pensamos y queremos  para vivir  en armonía en nuestra amada ciudad, pero que esto sea consecuente con los habitantes que vemos el futuro constructivo para todos, no solo para el Sr. Dinero.

Sin más y agradeciendo una vez más la recepción de la presente, saludo Atte.  Ud.

 

Ruth Raquel Igor Kunstmann